Para gesto antideportivo, el de la eslovena Polona Hercog con Paula Badosa tras el partido de cuartos entre ambas en el Tennis Championship de Estambul, disputado sobre tierra batida.

La catalana perdió el primer set ante la tercera cabeza de serie, pero remontó con un juego sólido y una mentalidad inquebrantable para llevarse la victoria por 6-4, 3-6, 4-6 y sellar su pasaporte para ‘semis’, las segundas del año tras las del ITF de Burnie (Australia), donde cayó ante Maddison Inglis, 5-7, 5-7.

Cuando Paula subió a la red en la capital turca para el ‘choque de raquetas’, que en tiempos de pandemia de COVID-19 sustituye el tradicional apretón de manos o abrazo entre adversarias, Hercog la dejó con el brazo en el aire, pasando de largo presa de un enfado visible que en ningún caso justifica su nulo ‘fair play’.

La reacción de Badosa, de 22 años y número 94 WTA, al feo de Polona, de 29 años, fue de incredulidad y sorpresa.

Paula debía medirse este sábado a Genie Bouchard por un puesto en la final; sería la primera desde su regreso a las pistas de la mano de Xavier Budó, dispuesta a desplegar todo ese tenis engullido por la depresión que siguió a su título de campeona júnior de Roland Garros 2015.

En 2019 fue semifinalista en Palermo y, como queda dicho, en 2020 lleva dos presencias en ‘semis’ (Burnie y Estambul).

FOTO: CAPTURAS VÍDEO @jddtennis / @paulabadosa