Cinco de las primeras jugadoras del equipo, fundado en 1952 y resurgido en 1959, aún están en activo.

Tomen nota: El Carta Blanca es un equipo de baloncesto femenino fundado en Orizaba (México) en 1952 y resurgido en 1959, desde cuando lleva compitiendo de forma ininterrumpida, con cinco de las primeras jugadoras todavía en activo y sumando ¡¡60 años, es decir 6 décadas, o incluso más!! entrando a canasta.

Adela Ochoa, María Antonia ‘Toña’ Villegas, Irma Arey, Araceli Rodríguez y Guadalupe ‘Lupe’ Morales comenzaron a encestar en edad escolar, siendo reclutadas por el ya fallecido profesor Humberto Gutiérrez Zamora, y siguen rebosantes de vitalidad: El Mundo de Orizaba rindió homenaje a las extraordinarias Abuelas de la Canasta con un reportaje publicado en noviembre pasado y ahora Nike las ha convertido en protagonistas de un también sensacional vídeo documental publicado en su plataforma Nike Women.


Como explicaba el diario citado, Gutiérrez Zamora, cuyo legado pasó a manos de Luis Herrera en 2003, recluyó a las chicas para el Carta Blanca en Orizaba, Río Blanco, Córdoba y México D.F. El proyecto comenzó su andadura en 1952, pero duró poco debido a problemas de diversa índole, y fue relanzado en 1959.

En su segunda etapa, el equipo despuntó tanto en casa, en ligas y torneos regionales y nacionales, como en las giras por Centro y Norteamérica emprendidas en una época en la que el deporte femenino estaba aún en pañales en muchos rincones del mundo.

En la actualidad el Carta Blanca, que ha roto moldes y estereotipos, cuenta con una plantilla de 16 jugadoras, con las ‘sesentonas’ listas para recoger el testigo de las grandes pioneras, las octogenarias y septuagenarias; como destacaba El Mundo de Orizaba, las edades de las pioneras que aún no se han tenido que retirar por cuestión de edad están comprendidas “entre los 75 y los 82 años”.

Adela, Toña, Lupe, Irma y Araceli (75-82 años) quieren que las “jóvenes” ‘sesentonas’ cojan el testigo.

El Carta Blanca compite ahora en diversos campeonatos, el del INAM (Instituto Nacional para Adultos Mayores) incluido, y Adela, Toña, Irma, Araceli y Lupe continúan dejando su pabellón bien alto.

Nike las ha bautizado como ‘Hoops Abuelas’, ‘Abuelas de los Aros’ o del aro, y recoge los testimonios de algunas de las jugadoras y exjugadoras todavía vinculadas al equipo, a las que no hace mucho llamaban “marimachos” por practicar deporte y por hacerlo con pantalón corto, a las que vejaban y a las que criticaban con dureza por rechazar su rol ‘natural’ de mujeres confinadas al hogar.

Yolanda (juega a baloncesto desde 1975)
“Mis padres trabajaban mucho, estaban distraídos y ni se daban cuenta de que yo me escapaba para jugar. Ni lo sabían”.

Lupe (comenzó a jugar a basket en 1949, ahora va en silla de ruedas)
Añora poder estar con las demás: “Me pongo triste cuando las veo jugar. A veces lloro cuando las veo correr. Pero Dios sabe por qué pasan las cosas”.

Tributo Nike a las mexicanas: han hecho historia insultadas, vejadas y desafiando a maridos y familias.

Concepción, apodada ‘Conchis’ (va para 85 años)

“Yo le decía a mi marido ‘me voy a entrenar’ y punto. Las mujeres nunca habían sido aceptadas en los deportes y siempre nos criticaban”.

Toña (juega a baloncesto desde 1959)
“Animamos a las jóvenes (sic) a seguirnos. Vamos a enseñarles cómo entrenar, técnica individual y de equipo. Como suele decirse, la función tiene que seguir”.

Las Abuelas disfrutan del baloncesto y también cuando se juntan para comer, con chile aportando picante a los platos y a sus vidas. ¿Anécdotas y efemérides inolvidables?

Una vez, cuando le tocaba salir a una compañera ésta “se puso tan nerviosa que al sacarse el pantalón del chándal bajó también el calzón” y las braguitas, quedando al aire sus glúteos.

Y en un partido en El Paso (Texas) “ganamos a las americanas”, a pase de “pasión, cariño y solidaridad”, sus grandes valores. Además, “cada día aprendemos algo nuevo”, por cerquita de los 90 que anden algunas ya.

FOTO: CAPTURAS @nikewomen