Sara Mustonen (abril), Chloë Turblin (mayo) y Esther Meisels (junio) se han ido del Healt Mate Ladies acusando a Patrick Van Gansen.

Como informa el portal cyclingnews.com, dos ex corredoras del equipo ciclista femenino Health Mate Ladies y el padre de una tercera han presentado en los últimos meses quejas formales ante la Comisión Ética de la UCE contra el mánager general de la formación belga, Patrick Van Gansen, por tratamiento abusivo y comportamiento inapropiado.

Van Gansen ha negado todas las acusaciones, entre ellas las de tocamientos y de comentarios sexualmente abusivos, pero la UCI ha abierto una investigación.

Las tres ciclistas profesionales en cuestión son Sara Mustonen, de 38 años y ahora enrolada en el Chevalmeire; Chloë Turblin, de 23, y Esther Meisels, de 24 y la última en abandonar el Health Mate Ladies, en concreto la semana pasada, por culpa de Van Gansen.

Mustonen se había marchado ya en abril, alegando “motivos personales”, aunque en la demanda presentada ante la Comisión Ética de la UCI habla de abuso psicológico y sexual y de intimidación. Van Gansen le habría prometido por ejemplo un nuevo contrato si se cambiaba de ropa en su presencia.

La corredora sueca se muestra preocupada por sus compañeras del Health Mate Ladies: “Algunas de ella no están en condiciones de defenderse (de Van Gansen) porque dependen de él. Ése es le problema. Él alimenta su sueño de convertirse en profesionales, y ellas tienen miedo de perder sus contratos”.

En cuanto a la israelí Esther Meisels, ha hablado vía Instagram: “La Comisión Ética de la UCI ha recibido varias quejas contra Van Gansen y espero que tomen medidas. Sé que hasta entonces yo tengo que distanciarme. Mi felicidad, mi bienestar mental y mi autoestima son más importantes que cualquier carrera ciclista que pueda existir”.

Mustonen, Meisels y el padre de Turblin han presentado quejas formales ante la Comisión de ética de la UCI, que lo investigará.

Meisels, que llegó al Health Mates Ladies en enero de 2019, asimismo abandonó la formación belga “por trato abusivo y comportamiento inapropiado del team manager”.

En cyclingnews.com ha ido más allá, explicando que a principios de año se instaló en la casa del equipo en su sede central de Ekeren, paralelamente la residencia primaria de Van Gansen… “algo de lo que nadie me informó antes de que me mudara a Bélgica”.

Según Meisels, el mánager la asustaba por su mal genio y profería críticas dañinas y crueles, llevando las cosas a un terreno personal y humillante. “Yo experimenté dos cosas: tratamiento abusivo y comportamiento inapropiado, de forma mucho más severa” que las otras corredoras.

Esther se quedó muchas veces sola en la casa con Van Gansen, ya que las demás ciclistas solo estaban durante períodos de tiempo determinados. “No me pagaba salario alguno, así que no podía mudarme a otro sitio porque al ser de fuera de Europa no tenía vivienda propia ahí”, lamenta.

Siempre según el relato de Esther Meisels, cuando no había otras compañeras, Van Gansen hacía comentarios sexualmente sugestivos sobre su cuerpo y utilizó su posición de poder como mánager general para hacer tratos a cambio de favores afectivos.

“Comenzó a finales de enero o principios de febrero. Yo dejé claro que no estaba interesada en mantener ninguna relación, del tipo que fuera, con él. Él era muy ‘tocón’, siempre quería abrazos antes de que yo me fuera a dormir. No eran abrazos amistosos, sino que iban más allá. Me besaba en la frente y me decía que le besara también”, comenta Meisels.

En mayo, ella habló con Van Gansen para recriminarle su comportamiento y “él se puso nervioso y trató de hacer que yo me sintiera culpable de todo. Mi situación en el equipo se convirtió en insostenible”, por lo que al final decidió hacer las maletas.

Ahora trata de olvidar la pesadilla narrada y recuperar fuerzas. “No pude ni discutir mi salida con él, no escucha; es como hablarle a un muro”.

 

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So happy to be here, and excited for the process we will undergo this year as a team ❤️

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Las corredoras hablan de intimidación, comportamiento inapropiado, tocamientos y comentarios sexualmente abusivos.

Van Gansen por su parte da su versión de los hechos, alegando que “en un momento dado, (Esther) bajó de su habitación llevando unos shorts muy cortos, con una camiseta anudada bajo sus pechos y la barriga desnuda. Se puso frente a mi mesa y me preguntó algunas cosas. Cuando le hube contestado, le dije ‘Esther, es muy sexy lo que llevas, peor quizá sea demasiado sexy. Podría obtener algo de ello (sacarle partido), quién sabe’. Ella me contestó con un ‘Patrick, haces que me sienta incómoda, haces esto todo el tiempo. La semana pasada hablaste de mis pantalones, y esto no me gusta’. Entonces yo le dije ‘pues podrías ir a vestirte de forma más apropiada’.

Ya en cuanto a Chloë Turblin, su padre formalizó la queja después de que ella dejara el Health Mate Ladies en mayo, alegando que había sido víctima, también, de un trato y comportamiento inapropiados.

Van Gansen asegura que mantuvo una relación (sexual) con la joven ciclista, extremo que ésta niega, “sin que su padre se enterara”.

COLLAGE FOTOS @clouthe_ / @esthermeisels / @saramustonen1

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