La deportista, de 26 años y origen iraní, quedó KO y en estado crítico en su combate de K1 ante Janie Morgan.

Saeideh Aletaha, una kickboxer amateur de 26 años, murió el pasado fin de semana como consecuencia de las lesiones cerebrales sufridas en un combate de K1 de las Fast & Furious Fight Series disputado en Southampton (Inglaterra); el evento, llevado a cabo el sábado muy  popular entre los aficionados también incluye duelos de muay thai y MMA (artes marciales mixtas).

Como informan medios ingleses, Sai, como era conocida popularmente la joven deportista del Gimnasio Stonehenge CrossFit de Salisbury, fue hospitalizada de urgencia tras quedar KO en el tercer asalto de su pelea ante Janie Morgan y en estado crítico fruto de los golpes recibidos.

Personal paramédico la atendió sobre la lona, pero ni ellos ni los médicos pudieron evitar su fallecimiento la madrugada del domingo.

La Policía de Hampshire está investigando las causas exactas de la muerte de la luchadora, originaria de Irán pero residente en el Reino Unido desde hacía tiempo.


De entrada no se han detectado irregularidades en cuanto a la seguridad de los contendientes por parte de los organizadores y, siempre según medios británicos, la muerte de Sai, que trabajaba como ingeniera de diseño industrial, ha sido tratada como natural, es decir “no provocada por causas sospechosas.

Fallecimientos trágicos como el suyo no son frecuentes en los deportes de combate, como han destacado autoridades competentes y luchadores.

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