“Nadie me hablaba, nadie quería meterse en mi calle por ser yo negra”, denuncia.

Redacción thechampionsvoice.com

Simone Manuel, la primera nadadora afroamericana en ganar una medalla de oro olímpica individual, ha revelado que el racismo sufrido de niña y adolescente la llevó al borde de la retirada.

Sin embargo, al final decidió seguir adelante: de 24 años y nacida en Sugar Land (Texas), se proclamó campeona de los 100 m libres en Río-2016 y también se colgó la medalla de oro en los relevos 4×100 estilos y sendas platas en los 50 libres y los 4×100 libres.

Además, suma 11 oros mundialistas, logrados entre Barcelona-2013 y Gwangju-2019, y es profesional desde 2018 amén de una de las grandes activistas contra el racismo sistemático contra personas negras y de color.

Hablamos, pues, de una deportista brillante, que ha triunfado pese a pasarlo mal antaño por su color de piel: sus propios compañeros de club le hacían el vacío, como ha explicado en el webinar organizado por la Fundación Olímpica y Paralímpica de Estados Unidos bajo el título ‘Raza, Deporte y Cambio social: aprendiendo con el Team USA”.

Estuvo al borde de la retirada de adolescente, pero siguió y triunfó, y lucha por “el cambio”.

En agosto pasado se cumplieron 4 años de aquel histórico oro olímpico, que Simone celebró llorando en Brasil por tanto sufrimiento vivido:

“Espero que estas palabras suenen más fuerte que nunca: desigualdad, injusticia, estereotipos,racismo… cualquier forma de opresión frena el progreso. Cuando te dan las mismas oportunidades, todo es posible”, reza el texto del post compartido en Twitter por esta mujer que quiere “ser una inspiración” y que comenzó a despuntar en la piscina a los 4 años.

Esto es lo que dijo en el webinar:
– “Hubo un tiempo en que lo quería dejar. Sentía que la natación no era un deporte para mí, que no encajaba, pero también sabía que me trataban de forma distinta por el color de mi piel”
– “Cuando era más joven nadie del equipo de mi club hablaba conmigo durante los entrenamientos”
– “Yo era la única persona negra del grupo”
– “Pasas las dos horas de entrenamiento pensando ‘¿qué hago?’. Porque no hay nadie con quien hablar, nadie a quien pedir consejo o ayuda porque eres la única” que no es como los demás
“Nadie quería ejercitarse conmigo en seco y en los entrenamientos no querían meterse en mi calle”
– “Así que sentí que esa forma de comportamiento tenía raíces racistas”
– “Sentía que si tuviera otro color de piel tendría amigos con los que hablar, gente que querría entrenar conmigo en seco, gente que querría nadar conmigo en mi calle”
– “He estado en equipos increíbles que al final del día simplemente tienen una cultura de club positiva”
– “Ahí todo el mundo se vuelca con todos y cada uno de sus compañeros de equipo porque saben que eso es la base del éxito no solo para ellos mismos sino para el equipo entero”
– “Pero por otra parte he formado parte de clubs y organizaciones que no han sido los más acogedores o accesibles, y es algo a lo que tengo que enfrentarme como una minoría en un deporte predominantemente blanco”

Primer ‘oro negro’ individual en Río-2016 y con 11 oros mundialistas ganados, pide justicia.

– “He podido utilizar mis redes sociales para hablar del tema, y también en entrevistas”
– “He descubierto la manera de ser auténtica al respecto de lo que es importante para mí y creo que importante sentir pasión por esas causas”
– “Últimamente no he podido competir y haber tenido un (mi) nombre escrito en mi gorro de natación, pero cuando llegue el momento tomaré la decisión que juzgue auténtica y con la que pueda identificarme al cien por cien”
– “Por ahora hago lo que está en mis manos para educar a otros a través de mis redes sociales, de entrevistas o de webinars como éste, confiando en que al compartir mi historia y la de otros ayude a que cambien las cosas”
– “Creo que es importante potenciar el sistema de apoyo (comenzando por la familia y los amigos) que es como tu aliado y que valida tus sensaciones: cuando eres una minoría o cuando eres la única persona (diferente) es extremadamente importante que haya alguien que te valide y que no te diga ‘no, lo que estás pensando no es racista, no es un locura, no es un injusticia’.

Los padres de Simone Manuel, ambos muy deportistas, la animaron a probarlo todo (baloncesto, softbol, atletismo, etc.) pero la pequeña de casa se decantó por la natación.

Por prejuicios y cuestiones culturales, en Estados Unidos aproximadamente el 68% de los niños afroamericanos no saben nadar, frente a un 57% de los niños latinos y un 41% de los niños de origen caucásico (blancos).

FOTO: @swimone / @tyrsport