Simone Biles tenía previsto retirarse de la alta competición tras los Juegos Tokio-2020, pero al aplazarse la cita olímpica a 2021 debido a la pandemia de la COVID-19 ha tenido que hacer un reset total, como tantos otros deportistas de élite.

Todos ellos coinciden en recalcar la carga y el estrés mental que ello conlleva y quien más quien menos ha tenido que lidiar con una depresión u otros problemas de carácter psicológico.

Tras el mazazo, Simone, de 23 años y una fuera de serie de la gimnasia artística, decidió seguir un año más, hasta Tokio 2021.

Como puede comprobarse en los vídeos compartidos por ella misma, la estadounidense está trabajando con más ambición que nunca y clavando saltos increíbles en cuanto a dificultad.

 

Pero, además, ha introducido nuevos elementos en sus pautas de entrenamiento: “Tenemos que mantenernos a tope mental y físicamente, eso será vital para no desfallecer y para continuar avanzando: hay que escuchar lo que nos piden el cuerpo y la mente”, asegura en declaraciones al popular programa televisivo Today (NBC).

En su caso, las novedades son “ejercicios de fortalecimiento de la musculatura abdominal, de brazos y de piernas, siguiendo tutoriales de YouTube. El otro día hice uno de ejercicios de twerking, con muchos squats y mucho acondicionamiento: puse en marcha las piernas, y también lo hago sacando a pasear a mi perro”.


Llevada por esos tutoriales, asimismo “hacemos verticales olímpicas, equilibrios invertidos y cosas por el estilo”, aludiendo a series de squats, flexiones, planchas, burpees, crunches, escaladores y ‘supermans’.

A falta de competiciones en que comprobar su estado de forma, Simone se vuelca con el fitness, volando más que nunca en los entrenamientos y con una ‘tableta de chocolate o ‘six pack’ marcándose en su cuerpo, como puede ver en alguna de las últimas fotos publicadas en sus redes sociales.

Reinventarse al estilo Simone Biles.

FOTO: CAPTURA @simonebiles