Carolina Marín, oro olímpico en Río-2016, tres veces campeona del mundo y de tetracampeona de Europa de bádminton, se ha solidarizado públicamente con el karateka aragonés Babacar Seck, víctima de una acción racista por su origen senegalés.

Estando él concentrado en Oviedo con el equipo español, esta semana aparecieron pintadas nazis y racistas en el mural en su honor situado en el barrio Oliver de Zaragoza, donde reside el medalla de bronce en kumite +84 kgs.en los Mundiales de Madrid de 2018.

Entre los numerosos mensajes de apoyo que ha recibido Babacar, de 21 años y también subcampeón de Europa Sub 21, destaca el de una Carolina que no solo condena el racismo sino cualquier forma de discriminación:

“Sí, en España existe el racismo. Pero estamos a tu lado, Babacar. Y al lado de cualquier persona que sufra discriminación por su raza, origen, género u orientación sexual”, recalca la fuera de serie onubense en su post de Twitter.

Como ha explicado el doble campeón nacional a EFE, tanto él mismo como la Real Federación Española de Karate y Disciplinas Asociadas tienen previsto presentar denuncia por las pintadas.

“Ha roto muchas barreras”: patera y motivación

Babacar se instalado en España en 2010, siguiendo a su padre, que había llegado en patera y encontrado trabajo como soldador; su madre y cinco hermanos se les unieron más tarde.

Cabe destacar que la RFEKarate ya ha repudiado el ataque a “un gran competidor, que ha roto muchas barreras” y que el alcalde de la capital maña ha ordenado limpiar las pintadas, obra, siempre según la Federación, de “algún o algunos sinvergüenzas o de algún o algunos delincuentes”.

El propio Babacar Seck aseguró en entrevista con El País que “me motiva que vean a un negro en el equipo nacional”.

FOTO: CAPTURAS @CarolinaMarin / @seckbabacar_oficial / VÍDEO RTVE