La mujer que se abrazó a Roger y Nadal en el ‘Match in Africa’, con récord de espectadores (51.954), clave.

Redacción thechampionsvoice.com

Si no llega a ser por Lynette, su madre, posiblemente Roger Federer no hubiera sido tenista. El jugador suizo, ahora mismo número 3 en el ránking ATP, se habría dedicado al deporte, sí, pero quizá se habría decantado por otro de los muchos practicados durante su infancia y adolescencia, el fútbol incluido.

Lynette, de soltera Durand, es sudafricana, y conoció al padre de Roger, Robert Federer, en 1970, en la farmacéutica en la que ella trabajaba de secretaria y en la que él recaló tras dejar Europa.

Robert descubrió el tenis en Johannesburgo e invitó a Lynette a sumarse; al final la joven despuntó mientras su novio nunca dejó de ser más bien del montón.


Ya en Suiza, donde ambos se casaron en 1973, Lynette siguió jugando y, después de nacer su hija Diana (1979) y su hijo Roger (1981), se los llevaba a los entrenamientos.

Diana, 3 años mayor que su famoso hermano, no ha heredado la pasión por el deporte de su madre, pero Roger sin duda la lleva en los genes y sangre.

Lynette no solo es (o ha sido) una notable tenista, antes de empuñar la raqueta jugaba a netball (similar al korfball, con una estructura similar a la del baloncesto) y a hockey hierba. Actualmente practica el golf, junto a Robert, y como confiesa éste, también es mejor que él en los greens…

Sudafricana y enamorada del deporte, es culpable de que Federer sea tenista, influyente y un as solidario.

La vena competitiva al margen, Roger Federer, de 38 años, asimismo debe a Lynette (67) su amor por el país de Nelson Mandela y su vena solidaria.

Por eso Roger y su buen amigo Rafa Nadal han disputado este viernes ‘The Match Africa’, un partido de exhibición ya convertido en un clásico, en Ciudad del Cabo y donado la recaudación a proyectos de ayuda a los niños necesitados de la región,


La señora que saltó a la cancha en los prolegómenos para recibir un cariñoso abrazo de Federer, y otro de Nadal, no era una espontánea. Era Lynette, la mamá de un deportista extraordinario: Roger no solo es el tenista masculino con más títulos del Grand Slam en su haber (20, por 19 de Rafa y 17 de Novak Djokovic), también fue elegido por la revista Time como una de las 100 Personas más Influyentes del Mundo de 2018.

Practicó hockey y netball, y se llevaba al pequeño Roger a los entrenamientos: ahora bate a su marido en golf.

En 2003 nació la Roger Federer Foundation, que ya ha ayudado a más de un millón de niños a través de proyectos educacionales comunitarios en Zambia, Namibia, Zimbabue, Malawi, Botsuana, la propia Sudáfrica y Suiza, con Robert al frente y Lynette como líder espiritual.

El VI ‘Match in Africa’ recaudó el equivalente de 3,1 millones de euros, de los que se beneficiarán 90.000 chicos y chicas, y batió el récord de asistencia para un partido de tenis, con 51.954 espectadores en el Cape Town Stadium.

Hasta un Bill Gates y un Siya Kolisi, capitán de la selección de rugby de los Springboks campeona del mundo en Japón-2019 se sumaron a la causa.

FOTOS: CAPTURAS VÍDEO TENNIS TV / NAU