Raquel Caño, uno de los referentes del balonmano y del balonmano playa femenino español, ha anunciado su retirada tras casi 20 años en activo.

Habilidosa extremo, nacida para el gol y con gran peso en los partidos, la leonesa ha comunicado su adiós en plena emergencia sanitaria por el nuevo coronavirus, provocando un alud de reacciones en redes sociales.

Sus compañeras y excompañeras destacan que la echarán de menos por su espíritu ganador y por lo mucho que daba siempre al equipo, de club o nacional y en cualquiera de las dos modalidades en que despuntó.

Raquel, de 36 años, lamenta que la temporada, la tercera para ella en el Liberbank Gijón, quede inconcluso por la COVID-19. Ella había tomado la decisión de poner fin a su carrera, con 15 campañas en el Cleba (2002-17), en verano pasado y no ha dado marcha atrás pese al parón forzoso.

La idea de retirarse ya se le pasó por la cabeza tras el descenso del Cleba León a la División de Plata en 2017, pero la oferta del Liberbank hizo que cambiara de planes.


En balonmano conquistó una Copa de la Reina (2018) y en balonmano playa fue oro con España en el Mundial de 2016. Además, acabó ‘pichichi’ liguera en dos ocasiones (2014-15, 2015-1), rozando los 200 goles en ambos casos.

Raquel, necesitada, como aduce, un descanso físico y psicológico, habría querido sumar más encuentros como #GuerreraArena; quizá vuelva al balonmano en el futuro como entrenadora. Ella es licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y preparadora física en la Academia Nacional.

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