La delantera del Tacón perdió a “mi otra mitad” hace 3 años por estas fechas; la sintió en el campo ante el Sevilla.

El abuelo es esa persona que te llevaba al fútbol de pequeña porque sabía ver que esa era y sería tu gran pasión. El abuelo te arropaba, te comprendía, te apoyaba, te decía cómo ser más rápida y mejor que los niños con los que jugabas y te preguntaba qué tal todo interesándose de verdad. El abuelo creía en ti.

Y quien dice abuelo dice abuela, esa abuela de abrazos de felicidad y de consuelo, esa abuela que no entiende el reglamento pero que sabe más de fútbol que el entrenador más laureado.

Leo Messi ha hecho historia porque su abuela Celia, a la que dedica sus goles señalando al cielo, insistía con fé inquebrantable en que aquel chiquito al que los demás veían demasiado enclenque llegaría lejos. ¿Y qué sería el fútbol femenino sin las abuelas, una generación de mujeres que posiblemente ha contribuido más que nadie a la causa empoderando desde el cariño y con sabiduría casera?

“Deciros que disfrutéis de vuestros abuelos, porque cuando se marchan ya no vuelven y no veas cómo jode”.

Lorena Navarro comenzó a darle al balón desde los 3 años, llevada por su hermano Carlos y con su abuela siempre ahí para que le vaciara su corazón. La delantera del CD Tacón, que el sábado abrió la cuenta de su equipo en el 5-1 al Sevilla con un gol de penalti en el minuto 21, ha rendido un sentido homenaje a su yaya, tristemente fallecida, con una reflexión compartida en redes sociales que es un monumento a todos los abuelos del fútbol.

Éste es el texto, hermoso y emotivo, escrito por Lorena, de 19 años, ‘ex’ del Madrid CFF y Bota de Oro en un Europeo y en un Mundial Sub 17 con España, coincidiendo con la víspera de Reyes:

“Venía a deciros que es un día raro… un día bastante ploff, la verdad. Hoy hace tres años que se fue la persona a la que más quería, ella, mi abuela.

Nos dejó hace tres años en un día como hoy, en un día que para todos es el día en que nos traen regalos… a mí ese día la Navidad dejó de gustarme. Me quitaron mi otra mitad, a la persona que me entendía en las buenas y en las malas. A pesar de que ayer fue un día bastante por el hecho de empezar ganando en este 2020 fue un partido raro.

¿Qué sería el fútbol femenino sin las abuelas, esas mujeres que empoderan desde el corazón y con sabiduría casera?

Ayer hubo momentos en los que sentía a mi abuela conmigo en el campo. Ella siempre me decía que disfrutara y ayer intenté hacerlo más que otros días. La verdad es que salió bastante bien.

No os imagináis cuanto la echo de menos. El simple hecho de llegar después de un partido e ir a su casa y que ella me preguntara cómo había ido el partido, no sé, o el simple hecho de que yo llegara y ella, que era andaluza, me dijera ‘niña, ¿qué tal er furbol?

En serio, no sois consciente de la suerte que tenéis de tener a vuestros abuelos… deciros que los disfrutéis todo lo que podáis y más… porque cuando se marchan, aunque siguen con nosotros, ya no vuelven más y no veas cómo jode

Abuela, o mejor dicho yaya, allí donde estés espero que vaya todo genial. Por aquí te echamos mucho en falta, pero sabemos que siempre estás con nosotros y que nunca fallas en los momentos importantes. Así que puedes estar tranquila, porque todo está bien.

P.D. Ojalá los Reyes pudieran traerme a mi abuela, aunque fuera un día más. Te quiero mucho, mucho”.

FOTO: CAPTURAS @laliga / @lorcapucca