La serbia nunca habló del trauma de ser apuñalada en pleno torneo, de su bulimia y ansiedad.

Redacción thechampionsvoice.com

Monica Seles fue una niña prodigio del tenis, que hace 30 años irrumpió con fuerza en un mundo dominado por una ya veterana Martina Navratilova, por Steffi Graf, Gabriela Sabatini y Arantxa Sánchez y con otra adolescente como Jennifer Capriati pidiendo paso.

En 1990, la serbia se convirtió en la más joven ganadora de un torneo del Grand Slam, conquistando Roland Garros con apenas 16 añitos, batiendo a la propia Graf en la final e iniciando una racha triunfal que incluyó otros dos cetros parisinos, 3 Open de Australia y dos US Open.

En 1992 Steffi la privó de adjudicarse los cuatro ‘grandes’ en una misma temporada derrotándola en el duelo decisivo de Wimbledon, aunque ese lunar al margen, la jugadora sin más coach oficial que su papé caricaturista Karoli estaba en la cresta de la ola.

Sin embargo, el 30 de abril de 1993, cuando ella tenía 19 años y era la número 1 del mundo, un hombre le clavó un cuchillo por la espalda en el WTA de Hamburgo (Alemania)a, en partido de cuartos contra Magdalena Maleeva.

Celebra que Coco Gauff haya revelado abiertamente su depresión, como antes Paula Badosa.

Monica tuvo que ser hospitalizada y esa agresión por parte de un desequilibrado mental incondicional obsesivo de Steffi marcó un antes y un después.

Todo se vino abajo para Seles, que además perdió a su padre víctima de un cáncer y sufrió un trastorno alimentario, con atracones nocturnos como respuesta a tanto trauma, tanta ansiedad y tanto estrés jamás exteriorizados de palabra.

Monica, que comenzó a jugar en una pista improvisada por Karoli en un aparcamiento de Novi Sad (actual Serbia) y con una red fabricada por él mismo, aún ganó Wimbledon en 1996 y fue finalista en Roland Garros en 1998.

Pero nunca volvió a ser la misma.

Ahora, con 46 años, ha concedido excepcionalmente una entrevista a Daily Mail, haciendo hincapié en la importancia de hablar abiertamente de los problemas que afectan a los y las tenistas que despuntan siendo muy jóvenes.

“No hay que sufrir en silencio” como hizo ella, recalca y elogia la valentía de Coco Gauff, que como Paula Badosa y también Naomi Osaka en 2019, se refirió hace poco a la depresión en que cayó por las titánicas exigencias externaspor su condición de nueva estrella con apenas 14/15 años.

Monica por su parte explica que cuando sufrió el ataque ya estaba lidiando con las dudas existenciales que siguen atormentando a las tenistas-niña y celebra que ahora haya ayuda psicológica.

Irrumpió con 16 años, sin amigos y apoyo psicológico: ahora ella tutela a jóvenes deportistas.

LAS DECLARACIONES DE MONICA SELES

“Éramos dos niñas (ella y Jennifer Capriati)  bajo una presión extraordinaria intentando saber cómo lidiar con todo y sin mucha gente con la que hablar” para pedir consejo o ayuda”.

“Había batido a Martina (Navratilova) en Roma y después a Steffi (Graf) en Berlín, ante su público. Nunca había jugado tan bien. Cuando llegué a París pensaba que quizá había despuntado demasiado pronto.”

“Ella era la favorita 7664. Me dio la impresión de que cada punto marcó la diferencia, un poco como esos duelos entre Nadal y Djokovic que vemos ahora”.

“Simplemente sentí alivio cuando todo acabó. Supe que todo lo que había hecho valió la pena. Aunque no volviera a ganar, lo había conseguido y nadie me preguntaría ‘¿cuándo ‘explotarás’? Fue increíble. Dormí bien varias noches después de dos semanas de presión y con ese nudo en el estómago”.

“Yo era una bocazas… me hubiera encantado tener un Lamborghini, pero en realidad nunca tuve si quiera un coche lujoso. Es una de las cosas heredadas de mi padre, una de esas cosas por las que yo le quería”.

“La verdad es que no sabía a qué me enfrentaba. Cuando salía a la calle de repente todo el mundo decía ‘esa es la chica’. Tienes 16 años y te paso las 24 horas”.

“Con 17 años yo no tenía muchos amigos. En el tenis nadie hablaba mucho con las demás. Y fuera del tenis, ¿cómo podías mantenerte en contacto? No había Internet, yo solo tenía el teléfono del hotel. Socialmente realmente tuve problemas”.

“Era una niña que estaba creciendo, mi cuerpo estaba cambiando. Tuve las emociones de una adolescente, rebelión, felicidad, depresión. Con 15 o 16 años la mayoría de gente tiene presión de por sí”.

“Mis padres lo hicieron lo mejor posible, pero yo sé lo duro que es no tener a nadie con quien hablar. Pensé ‘si yo salgo de ésta siendo una persona cuerda, estaré ahí para hablar” con otros.

“Me sentí muy feliz cuando Coco habló de ello, y a su edad. Es un tema muy importante. Fue fabuloso cuando lo expresó en púbico, porque la presión ejercida sobre esos chicos es enorme”.

“Yo tutelo a jóvenes tenistas, a otros deportistas y a personas que no son deportistas. Hablo abiertamente de los trastornos alimentarios que tuve. Pero es bueno que oigan que su actual súper estrella ha sentido esa presión. Me preguntan ‘Monica, ¿tú también la sentiste? Pero para ellos quizá eres más como un dinosaurio. Así que es muy importante que lo diga alguien de su propia generación “.

“Antes creíamos” que abrirse “te restaría ventaja sobre la competencia”, dice en Daily Mail.

“Antes pensabas que perderías esa ventaja como competidora si hablabas de algo así, pero creo que eso ya no se ve así”.

“Esto creará individuos más sanos, sobre todo de cara al día en que se retiren. No serán tan unidimensionales. El ambiente es más sano ahora, estás menos solo o sola. Los tenistas viajan con entornos más grandes. A veces yo lo hacía solo con mi padre y un entrenador o

“No hay que sufrir en silencio como yo hice. Yo tuve un conflicto interno durante mucho tiempo”.

“Solo espero que los ‘viejos tiempos’ hubieran transcurrido más despacio, pero las cosas van como van.

“Yo digo a la gente a la que tutelo que la perseverancia, la determinación y el trabajo duro son difíciles de batir. Me sigue interesando mucho lo que pasa y cuáles son las tendencias. Ahora, por ejemplo, los períodos de atención de las personas son más cortos. El tenis deberá adaptarse”.

“Las redes sociales complican las cosas a los jóvenes jugadores. Pero está claro que es mejor ser niño ahora”.

FOTO: CAPTURA @MonicaSeles10s