Mireia Belmonte ha pasado por el quirófano para operarse de dos hernias inguinales, que impidieron, como ella misma explicó en RTVE, su participación en el Open de Loulé (Portugal) del pasado fin de semana.

Marcado por la pandemia de la COVID-19, un confinamiento que en España imposibilitó entrenamientos en piscina, el aplazamiento de los Juegos Olímpicos de Tokio a 2021, 2020 está siendo un año de incertidumbre y frustración para la nadadora fuera de serie de Badalona.

Esta temporada solo ha competido en los Campeonatos de Catalunya, disputados en Terrassa en enero y en los que ganó los 200 (2:01.78), los 400 (4:14.54) y los 800 m libres (8:42.27); los 200 m mariposa (2:12.34) y los 400 m estilos (4:48.14).

Gran papel femenino en Portugal

En ausencia de la campeona olímpica, del mundo y de Europa en Loulé han brillado con luz propia la castellonense Lidón Muñoz y Jessica Vall, proclamada MVP por puntuación en un evento sin entrega de medallas al uso para minimizar el riesgo de contagios del nuevo coronavirus y en el que la catalana obtuvo la mejor marca técnica con su corno en los 200 braza (2:24.83), con un valor de 886 puntos FINA.

La delegación española, que acudió con nadadores de los equipos nacionales absolutos y júnior, conquistó 59 medallas en total, 22 de ellas doradas, en el cómputo de las tres jornadas.

Lidón Muñoz fue oro en 50 y 100 libres, 50 mariposa, 4×100 libres y 4×100 estilos.

Jessica Vall (31 años) fue oro en 50, 100 y 200 braza y en 4×100 estilos.

En categoría femenina también hubo triunfos y participación en los relevos ganadores de Catalina Corró, a un gran nivel tras superar otra intervención por un tumor cerebral (200 estilos y 4×100 estilos); África Zamorano (200 espalda, 4×100 libres y 4×100 estilos), Jimena Pérez (800 y 1.500 m), Ainhoa Campabadal (200 libres y 4×100 libres), Alba Vázquez (400 estilos), Paula Juste (400 libres), Paloma De Bordons (150 y 100 espalda) y Marina García (4×100 libres).

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