Recuerda que vomitaba, se quedaba paralizada y tenía sensación de ahogo antes de competir.

Redacción thechampionsvoice.com

Mikaela Shiffrin, doble campeona olímpica y 5 veces campeona del mundo de esquí alpino, ha revelado que lleva desde 2014 luchando contra la ansiedad y el miedo escénico: el entrenamiento mental y “la música” han sido las principales herramientas para ir superando el pánico y sus bajones psicológicos.

En videoconferencia dirigida a un público juvenil en evento organizado en Vail (Colorado) Mikaela hizo hincapié en que ese aprendizaje es aplicable a la angustia producida en general por la pandemia de la COVID-19.

“Ahora sé que a veces es bueno sentirse mal, desamparado, desganado. La vida te pone a prueba y testa tu fuerza. Tú debes hallar la forma de salir adelante, a través del arte o por otra vía. Depende de ti que acabes ganando una medalla o cumpliendo tu sueño”, recalcó.

También recordó que antaño el terror al fracaso “me destrozaba” después de subir a lo más alto del pido en los JJ.OO. de Sochi-2014 con solo 18 años.

La presión fue insostenible. Su cuerpo se rebelaba justo antes de las pruebas de la Copa del Mundo. Vomitaba, o tenía arcadas.

Recalca la importancia de la salud mental, también en pandemia: la música, clave en su caso.

“Además, estaba como paralizada. Las lágrimas me nublaban la vista. Sentía que no podía respirar”, relata, agregando que todo ello solía pasarle cuando faltaban unos 3 minutos para la salida.

“Nunca pensé que yo pudiera tener problemas por la presión del rendimiento y las expectativas creadas, pero justo eso es lo que me pasó. Tuve que aprender a controlar mis emociones, el estrés y mi cabeza”, explicó la deportista USA, que ahora tiene 25 años y para la que “la salud mental es fundamental”, en el deporte de alta competición y en el día a día.

En los últimos 9 meses Mikaela, digna heredera de la gran Lindsey Vonn y leyenda viva del esquí, ha tenido que superar no solo los efectos de la emergencia sanitaria global sino también las muertes de su adorada abuela Pauline (octubre 2019) y de su padre Jeff, fallecido de forma repentina en accidente doméstico: se cayó y no sobrevivió debido a la gravedad de sus lesiones en la cabeza (febrero 2020).

El apoyo de su familia, con mención especial para su madre Eileen y hermano mayor Taylor, y la música han sido su fuente de energía para no tirar la toalla y para desear volver a coger los esquís.

Leyenda viva del esquí, juzga esencial saber controlar “la cabeza, las emociones y el estrés”.

La ganadora de 66 pruebas de la Copa del Mundo aún añora el respaldo cariñoso de papá, aunque Eileen, asimismo su entrenadora, ha cogido el relevo: duerme junto a su niña y la abraza fuerte cuando las pesadillas acechaban de noche.

A Mikaela, asimismo blanco de duros ataques e insultos por alzar la voz contra el racismo sistemático contra personas afroamericanas en su país, la han atormentado sueños en los que todos morían, dejándola totalmente sola,

Las negras imágenes ya son cosa del pasado, aunque Shiffrin se saltó 8 carreras por el peso del duelo, y justo cuando iba a reemprender el vuelo, parón por el coronavirus.

“Saldremos de ésta si nos lo propondremos”, aleccionó en Vail, hablando con conocimiento de causa.

FOTO: CAPTURA @mikaelashiffrin