La crack USA revela cómo es y cómo piensa más allá del fútbol y sus grandes luchas.

Redacción thechampionsvoice.com

“Hola a todo el mundo, soy Megan Rapinoe. Bienvenidos a mi casa. Estoy aquí para responder a algunas de vuestras preguntas. Así que, vamos allá”.

Así arranca la vigente Balón de Oro y FIFA The Best en el vídeo de YouTube en el que, de la mano del sello de productos de belleza y cuidado facial FOREO, revela sus planes para 2020, reflexiona sobre sus logros como futbolista y activista, da consejos sobre autoconfianza y comparte pensamientos y sentimientos íntimos.

Megan, de 34 años y que irá a por el oro olímpico con la selección femenina de fútbol de Estados Unidos en Tokio-2020 siempre que los Juegos no sean víctima del COVID-19, contesta a esas preguntas selectas de sus fans desde su domicilio, confinada como tantos otros deportistas de élite en todo el mundo:

¿De qué de lo que hay en tu casa estás orgullosa?
De lo que estoy más orgullosa es de que mi nombre figure en la demanda (contra la Federación USA de Fútbol) por la igualdad de pago.

¿De cuál de todas las distinciones individuales ganadas en 2019 te sientes más orgullosa?
Hubo muchos premios el año pasado, alguien tiene que ganarlos (acompaña sus palabras de una sonrisa). Me siento muy agradecida y honrada de que fuera yo, pero para mí el trofeo más importante fue ése colectivo (el de campeonas del mundo en Francia) y que pudiéramos celebrarlo juntas en el podio.

¿Cuáles son algunos de tus objetivos para 2020?
Obviamente ganar. De eso va todo. De ganar el máximo posible. No estuvimos bien en los últimos Juegos Olímpicos (en los que EE.UU. cayó en cuartos), por lo que queremos redimirnos. Y desde una perspectiva de equipo, seguir usando nuestra plataforma para intentar hacer que el mundo sea un lugar mejor, y hacerlo de una forma única.

Tenemos la oportunidad de representar a América siempre que jugamos, representamos a mucha gente. Pensamos en cómo tenerlo siempre en cuenta, en hacer bien nuestro trabajo, en cómo competir, cómo ganar. Nos comportamos igual dentro que fuera del campo.

Queremos ganar, pero de la manera correcta, siendo todas nosotras mismas y celebrando los éxitos conjuntamente. Comprendemos el equilibrio entre querer ganar y lo que podemos hacer fuera del campo, siempre con buenas intenciones.

Habla de sus planes para 2020, de la espina clavada de Río-2016 y del contacto visual.

Como capitana, ¿cómo levantas la moral del equipo cuando la moral está baja?
Lo primero que hago, como jugadora veterana, es intentar aparecer siempre en momentos así, en plan ‘yo quiero el balón, estoy aquí por vosotras, voy a miraros a los ojos’. Creo que ese contacto visual es realmente importante.

En primer lugar, hay que entender cuál es la mejor forma de liderar. Si solo gritas o machacas la gente dice ‘para, esa no eres realmente tú’. Se trata de entender qué necesita cada una para reaccionar, hay quien necesita que le pongan el dedo en la cara, hay quien necesita confianza, unas palmadas de ánimo… depende de cada jugadora.

Pero en primera instancia trato de comunicar ‘lo podemos hacer, está en nuestras manos’, de que nos mantengamos juntas y tener ese contacto visual en plan ‘mira, te veo y tu me ves’ y partir desde ahí, ir a por todas.

¿Qué queda por hacer para la igualdad de género en el deporte?
Queda mucho trabajo por hacer. Mentalmente son décadas, si no siglos, de parcialidad, de discriminación intencionada y no intencionada, de sexismo y todo eso. Se trata de qué puedes hacer ahora mismo, de cuál es el siguiente paso y de qué puedes hacer tú misma a través de tu equipo o plataforma para que tenga el mayor impacto posible.

Actualmente el paso con el que estamos es el de la demanda, y esperamos que acabe sentando un precedente para ser utilizado también por otras mujeres y en otros ámbitos. Ahora mismo estamos con la igualdad de pago y de género.

¿Por qué es lo que quieres ser conocida?
Honestamente no pienso mucho en ello. Creo que son otros los que pueden decidir cuál será el legado. Yo vivo mi vida de la misma manera cada día, creo que cada uno tiene la responsabilidad de contribuir a que el mundo será un lugar mejor de la manera que puedan y que sea más impactante.

Yo tengo esta plataforma increíble como jugadora de la selección, siendo quien soy y habiendo tenido el éxito que hemos tenido. Mi forma de contribuir es alzando la voz y hablando en público. Solo quiero hacer bien mi trabajo, disfrutar con lo que hago e intentar hacer que el mundo sea un lugar mejor para todos nosotros”.

Aconseja a quienes quieren alzar la voz: “Piensa por quien hablas, no a quien hablas”.

¿Qué consejo le daría a alguien que pasa nervios acerca de alzar la voz por algo en lo que cree?
Creo que muchas veces cuando la gente se propone alzar la voz piensa en la gente a la que dirigirán su mensaje. Yo por mi parte siempre pienso en la gente por la que hablo, y normalmente supone un apoyo mucho más grande que no del bando al que te diriges.

Por ejemplo, con el tema de la igualdad de pago, por la que estamos luchando ahora, siempre pienso en cuantas mujeres están en mi misma posición y que no disponen de esta plataforma. Y solo pienso en ellas, no en aquellos a los que me dirijo. Obviamente ellos no quieren oír lo que dices. Yo siempre trato de coger confianza con toda la gente que está de nuestro lado, que no apoyan y en nombre de la que puedo hablar.


¿Cómo te convertiste en una persona tan segura de ti misma?
No tengo ni idea de cómo me he convertido en alguien tan seguro de sí mismo.  Es un poquito de esto, un poquito de aquello. Creo que siempre fui una niña un poco salvaje y mi familia simplemente me dejó crecer pudiendo ser yo misma, un poco salvaje.

Pienso que la educación recibido ha ayudado mucho. Tuve la gran suerte de crecer en un entorno rodeada de otras mujeres fuertes y confiadas. Siempre nos miramos y decimos ‘creo que esto es normal’. Poder crecer y madurar en ese entorno me ha ayudado a explotar todo mi potencial y saber quién soy y quién quiero ser en este mundo”.

¿Qué consejo le darías a alguien con problemas de autoconfianza?
Siento que yo aprendí lo de la confianza en uno mismo de muy joven y jugando en equipo, la importancia de no compararte nunca con los demás porque nunca puedes ser esa otra persona, ni tener su talento o las cosas que les hacen ser especiales. Por el contrario, tú eres quien tiene algo que nadie más tiene.

A veces las cosas son difíciles y parece que no te vas a salir. En el mundo en el que vivimos hay mucha presión, especialmente a través de las redes sociales. Mi consejo sería unirnos un poco más en la vida real y centrarnos un poco más en las cosas especiales que tenemos nosotros y nadie más y entender que hay que sacarlas a la luz y animar a la gente a que lo haga.

Dice que fue “una niña salvaje” y recalca que no basta con ganar: importa “el cómo”.

¿Cómo te cuidas mentalmente?
Creo es cuestión de permitirme que me sienta como me siento. Estoy muy ocupada, viajo mucho, paso mucho tiempo lejos de la gente a la que quiero. A veces me siento sola y triste… tengo un bajón y lloro en la ducha.

Creo que bueno permitirme sentir eso. Para mí significa seguir conectada a todas las cosas que me importan, como pasar tiempo con mi pareja Sue (Bird), hablar con mi familia y con amigos. Y también dedicar un rato a mí misma, bien en el spa, bien descansando en casa. Creo que eso es muy importante, encontrar esos pequeños momentos de felicidad, yendo a tomar café con los amigos, saliendo a comer juntos.


¿Qué haces en términos de wellness para prepararte para competir?
Desde una perspectiva general de bienestar siento que lo que le das al cuerpo es lo que luego sale, así que se trata de comer sano, cuidar la higiene, beber mucha agua y como deportista llegar al punto justo sin forzar y volver hacia atrás.

¿Cuál es tu rutina de cuidado de la piel para después del trabajo?
Es algo muy importante y serio. Cuando cumplí los treinta pensé ‘vaya…’. Me limpio la piel a conciencia y como estoy expuesta al sol un montón uso mucha protección solar. Utilizo un suero antiedad, crema hidratante, crema de ojos. Estoy demasiado expuesta al sol para mi tipo de piel, así que no paro de deshacer lo que hago, quitar las capas de protección solar”.

FOTO: CAPTURAS YOUTUBE FOREO / MEGAN RAPINOE