La organización de la mítica ronda ciclista se resiste a erradicar la figura de las azafatas.

Redacción thechampionsvoice.com

En Tour de Francia de 2020, que salvo imprevistos se llevará a cabo del sábado 29 de agosto al domingo de 20 septiembre, habrá estrictas normas anti COVID-19 también por lo que respecta a las ceremonias de premiación celebradas a la conclusión de cada etapa.

Como dicta la UCI (Unión Ciclista Internacional), se deberá mantener una distancia de seguridad de 1,5 metros entre las personas que suban al podio y no habrá los tradicionales besos por parte de las azafatas ni cuando se entreguen los maillots de líder ni cuando se proclamen los ganadores absolutos de la mítica prueba, cuya primera edición data de 1903.

La Grande Boucle ha decidido mantener, pues, la figura de la ‘miss’ en las ceremonias citadas, pero para contrarrestar las incesantes críticas de sexismo y cosificación en el Tour del año del coronavirus se incluirá también un ‘míster’.

Críticas feministas especialmente duras desde el #MeToo por “sexismo” y “cosificación”.

Es decir, no habrá dos azafatas junto a los ganadores del día, sino una azafata y un azafato, una apuesta asimismo controvertida: en vez de gesto de (pretendida) igualdad de género la oposición solo ve un reforzamiento de la desigualdad e incluso una burla.

La figura del ‘chico de pódium’ no es nueva; nació en Bélgica con ocasión de la Clásica Gante-Welvegem femenina de 2015, cuando los organizadores anunciaron el ‘fichaje’ de Fabio Ronti, Míster Bélgica Personalidad, y de Philip Moers, Míster Universo Modelo Bélgica, para dar los besos a la ganadora.

Ya entonces hubo, aunque sin la fuerza alcanzada por las protestas feministas que exigen, especialmente desde 2017 con la propagación del movimiento #MeToo, la erradicación de las azafatas.

Para sus detractores, las ‘chicas del podio’ simbolizan “una tradición sexista” y, como también destacan otros opositores, no guardan relación alguna con el ciclismo, como tampoco las ‘chicas de la parrilla’ con los deportes de motor.

En 2018, Christian Prudhomme, director de Le Tour, ya se distanció de las críticas alegando que “en las carreras masculinas que organizamos, como es el caso del Tour de Francia, mantendremos las azafatas, de la misma manera que hay hombres en el podio de nuestras carreras femeninas”.

Intentar aplacarlas con ‘chicos del pódium’, surgidos en Bélgica en 2015, censurado también.

Las propias azafatas del Tour han reivindicado públicamente sus puestos de trabajo y, sindicadas, rechazado esas etiquetas de sexismo o cosificación.

Pero siguen en el punto de mira, y la presión sobre los organizadores para su desaparición no cesa.

Así, en 2019 la diseñadora feminista Fatima Benomar lanzó una petición en change.org contra la presencia de ‘misses’ en el ciclismo para el beso del día que lleva más de 37.600 firmas de apoyo, aunque sin llegar por ahora a las 50.000 pretendidas.

Y mientras en Vuelta a España, en Volta a Catalunya y otras muchas competiciones ciclistas ya no hay azafatas, el Tour 2020 se mantiene firme y sale al paso de las acusaciones con la aparición del ‘chico del podio’.

Todo apunta a que la polémica no cesará.

FOTO: CAPTURAS @letour_hotesses / @HalfTheRoad