“Fue el momento más increíble de mi vida”, aseguró Shelly-Ann Fraser-Pryce tras dar la vuelta de honor con su hijo Zion en brazos para celebrar el oro conquistado en los 100 m. del Mundial de atletismo de Doha-2019.


La velocista jamaicana se había adjudicado su cuarto título mundialista consecutivo en el hectómetro y el primero como madre; además, en la cita catarí se colgó también la medalla dorada en los 4×100 m., “inculcándole a mi pequeño que luchando todo es posible en la vida: ha visto que su mami ha triunfado después de tenerle a él”.

Shelly-Ann, de 33 años y decidida a hacer honor a su apodo de ‘Mommy Rocket’ (‘Mamá Cohete’), está trabajando de cara a Tokio-2020. Ya ha sido tres veces olímpica, subiendo al podio en cada una de las citas, y ahora sueña con su tercer oro en los 100 m. tras los ya obtenidos en Pekín-2008 y Londres-2012.


Su botín total en unos Juegos es de 6 preseas e incluye también tres platas y un bronce. Shelly-Ann Fraser-Prycees, pues, una gran dama del deporte que actualmente concilia entrenamientos y maternidad llevándose a Zion, nacido en 2017, a una sesión preparatoria para (tratar de) enseñarle la técnica de entrega del testigo en unos relevos: las tiernas imágenes se han viralizado. (CAPTURA @realshelleyannfp)