“Yo no me iba a rendir porque hubiera gente tramposa y porque se estuviera normalizando algo que no era normal”.

Redacción thechampionsvoice.com

En su charla con Alejandro Blanco en la sede del Comité Olímpico Español, Lydia Valentín habló de su lucha personal contra esas rivales dopadas que tanto han mancillado el deporte de la halterofilia e insistió en que una chica no se convierte en chico por practicar deportes de fuerza, el suyo incluido.

Lydia, de 35 años y uno de los grandes referentes del deporte femenino español e internacional, reiteró que “la halterofilia me eligió a mí” y no al revés. También hizo hincapié en que no por levantar peso una chica se masculiniza y dejó titulares que reflejan su condición de fuerza de la naturaleza, especialmente por lo que respecta a su forma de no rendirse nunca, nunca ante esas rivales tramposas que la privaron de éxitos de justicia.

“No sé si los de Tokio serán mis últimos Juegos”

“Esa gente ha corrompido nuestro deporte”, asegura también en charla con Alejandro Blanco.

– “En la casa en la que vivo con mi chico tenemos un gimnasio y pude seguir entrenando durante el confinamiento. Me decía ‘Lydia, estás entrenando, hay gente que no entrena. Vamos a disfrutar entrenando, lo que tenga que pasar no depende de ti”.
– “Yo empiezo la preparación (de cara a Tokio) en diciembre. Yo voy con todo, yo al final quiero estar en mis cuartos Juegos Olímpicos. No sé si serán los últimos, pero quiero ir como he ido anteriormente, quiero disfrutar del camino, dar lo máximo”.
– “Al final el resultado es la consecuencia del trabajo que he hecho durante tanto tiempo. Aunque sean los cuartos voy a ir con la misma ilusión que fui a los primeros”.
– “Recuerdo que cuando tenía 15 años, antes de venirme a Madrid, me preguntaron en una entrevista qué me gustaría ser. ‘Pues a mí me gustaría ser campeona olímpica’, dije”.
– “Cuando lo pienso ahora… qué inconsciente era decir que quieres ser campeona como quien dice que quiere ser rubio”.
– “Al final he tenido que dedicar 20 años de mi vida en cuerpo y alma para conseguir el resultado”.

Y habla del “machaque psicológico” y de “la recompensa” por no haberse dado por vencida.

Fuera estereotipos: “Me decían ‘vas a parecer un chico’”

– “La halterofilia es un deporte que se ha vinculado mucho con el género masculino”.
– “Y al principio, sobre todo en la adolescencia, me preguntaban ‘¿por qué practicas halterofilia, por qué te quieres poner más fuerte si ya estás muy fuerte?, vas a parecer un chico’”.
– “Pero como yo lo tenía tan claro, no me ha afectado nunca. Porque es lo que me gusta y no va a cambiar nada porque hagas un deporte de fuerza”.
– “Al contrario, ahora en la actualidad las chicas quieren realizar deportes de fuerza. No tienen nada de malo, ni te vas a convertir en un chico ni mucho menos”.
– “Al final, los estereotipos quien lo quiere cumplir, pues muy bien, y quien se quiera llevar por lo que marca la sociedad, también, pero yo me desvinculo bastante de todo eso”.

“Yo voy con todo a por Tokio, mis cuartos Juegos Olímpicos. No sé si serán los últimos”, dice.

https://www.coe.es/2012/COEHOME2012.nsf/FHomeDemo?OpenForm

Dopaje: “Esa gente ha corrompido este deporte”

– Lydia dice tener “sentimientos encontrados” al respecto de las dos medallas que le fueron entregadas en sendas ceremonias no olímpicas después de la descalificación por dopaje de la campeona china y la medalla de bronce rusa en Pekín-2008 y de las tres medallistas (rusa, kazaja y rusa) en Londres-2012.
– “Cuando empiezas a ser consciente de que participas en competiciones europeas, en Mundiales, y que realmente siempre estás por debajo de esos países dices ‘¿pero por qué estoy debajo de esos países siempre, por qué no te dejan explotar?’”.
– “Y sabes, y la selección española de halterofilia éramos conscientes de que no podías ser campeón del mundo, o de Europa, y muchísimo menos medallista o campeón olímpico”.
– “De hecho, mi medalla es la primera a nivel femenino y masculino por esta gente, porque han corrompido este deporte”.
– “Nosotros hemos practicado deporte sin ningún tipo de atajos, sabiendo la dureza, sabiendo que el de al lado no iba en igualdad de condiciones, y eso a nivel psicológico te machaca”.
– “Pero yo personalmente siempre he sido muy fuerte psicológicamente. Yo sabía que tenía ese talento”.

“Me decían ‘¿por qué practicas halterofilia, si ya estás muy fuerte? Vas a parecer un chico’”.

– “Porque hubiera gente que hacía trampas y porque se estaba normalizando algo que no es normal yo no me iba a dar por vencida y decir ‘bueno pues cojo el camino fácil, me alejo o cojo el camino fácil como ellas y te dopas’. Obviamente eso nunca, nunca ha entrado en mi plan de hacer deporte, antes me hubiera alejado”.
– “Ahora dices ‘tú has entregado toda tu vida, no te has dado por vencida, y al final la recompensa es ésta. Porque has estado ahí en la sombra, sabiendo que eras subcampeona olímpica en Beijing y que entrenaste el ciclo olímpico de Londres sin ningún tipo de recursos’. Recuerdo que no nos íbamos de concentraciones porque no había dinero en la Federación”.
– “Yo seguía compitiendo con personas que estaban dopadas y muchas veces las ganaba y era como ‘pues aquí estoy. No me voy a ir porque no quiero que vosotras me echéis. Al final, lo que yo hago es deporte lo que hacéis vosotras no tiene nada que ver con el deporte porque no hay valores’”.

También bronce en Río-2016, Lydia buscará un nuevo metal en Tokio. Con Alejandro Blanco recordó la larga espera para recibir sus primeras dos medallas olímpicas y destacó la relevancia de la figura del primer entrenador, el que encarrila esa larga senda de campeones.

Emocionada, la mujer más fuerte de España y un referente muy especial, agradeció al presidente del COE haberle transmitido en todo momento la certeza que esa plata y ese oro colgarían sí o sí de su cuello.

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