Retirada del esquí en 2019, contempló seguir en activo en la F-1 y preguntó los requisitos.

Redacción thechampionsvoice.com

La icónica Lindsey Vonn, retirada del esquí alpino en febrero de 2019, ha revelado que se planteó seguir en activo ¡como piloto de F-1!: la estadounidense, uno de los grandes referentes del deporte femeninomundial, incluso llegó a preguntar los requisitos, y acabó desistiendo de la idea de ser una campeona también al volante de un monoplaza cuando le dijeron que, entre otras exigencias, no podría quedar embarazada en un período de 3 años.

Adicta a la velocidad y necesitada de liberar adrenalina a diario, Lindsey explica en el espacio televisivo de‘In Depth with Graham Bensinger’ (‘En profundidad con Graham Bensinger’) que “estuve pensando si convertirme en piloto de carreras, en competir. Pero no pude (dar el paso) porque me dijeron que debía comprometerme por tres años, tres años sin poder quedar encinta, sin poder hacer nada”.

“Yo me quedé en plan ‘no sé si realmente quiero eso”, agrega y señala que al final rechazó poder competir (quizá) contra amigos suyos como Max Verstappen (Red Bull Racing) o Lewis Hamilton (Mercedes); al margen de la Fórmula 1, también le atrajo una posible incursión en la NASCAR.

Adicta a la velocidad, le frenó tener que comprometerse a estar 3 años “sin poder hacer nada”.

Cabe recordar que en junio de 2016, cuando aún se dedicaba al esquí, Lindsey apuntó buenas maneras como probadora de excepción en el Red Bull Ring de Spielberg (Austra), pilotando un Fórmula Renault 2.0(alcanza los 225 km/h) y un Fórmula Renault 3.5 (290 km/h).

“En ambos deportes necesitas un timing perfecto, saber cuándo darle al gas, cuándo frenar y cómo encontrar la mejor posición”, comentó entonces Vonn, que además asistió en directo al GP de Mónaco 2017, tras quemar asfalto.


Ese ‘test’ con Red Bull al margen, Lindsey Vonn carece de experiencia como piloto, aunque su carrera deportiva ha estado marcada por la alta velocidad; de haber sido admitida en el Campeonato del Mundo, seguramente habría roto moldes a lo grande.

Lindsey, de 35 años, no explica cuándo exactamente su conversación ni quién o quiénes fueron sus interlocutores (¿el equipo Red Bull, los responsables de la F-1 o los de la FIA (Federación Internacional de Automovilismo)?), pero se entiende que es reciente.

Y que desde la Fórmula 1 no se rechazara la posibilidad de que ella pudiera subir a bordo refrenda la búsqueda corporativa y de equipos como Ferrari de una mujer que compita en el Mundial, como hiciera la italiana Lella Lombardi entre 1974 y 1976, sumando 17 grandes premios y siendo la última piloto femenina habida en la parrilla.

Hizo un ‘test’ con Renault y Red Bull en 2016 y es amiga de Lewis Hamilton y Max Verstappen.

Bensinger y la campeona olímpica y del mundo y ganadora de 4 títulos generales de la Copa del Mundode esquí alpino asimismo se refirieron a los súper sueldos que se pagan en la F-1.

“El salario de un piloto probablemente equivaldrá al presupuesto anual del esquí como deporte. (Lewis Hamilton) gana más que todos los esquiadores juntos”, calcula Vonn, mientras pasea con el periodista por Los Ángeles al volante de su coche particular.

Durante la charla PK Subban, el crack NHL con el que se casará Lindsey próximamente, llama por teléfono. A preguntas de Graham Bensinger, asegura que a su prometida le gusta correr cuando conduce, “pero es muy lista y responsable” y no comete locuras.

La entrevista se emitirá al completo este fin de semana; al margen del tema de la F-1 la ganadora del Premio Princesa de Asturias de los Deportes de 2019 también habla de sus planes de boda y el racismo sufrido por mantener una relación de pareja con un afroamericano.

Para ver el vídeo con el avance de la entrevista, pinchar aquí.

En 2016, Lindsey Vonn probó un Renault 2.0 de F-1 en el Red Bull Ring de Spielberg (Austria). La ex esquiadora es amiga de pilotos como Lewis Hamilton y Max Verstappen.  FOTO: CAPTURAS @lindseyvonn / Red Bull Content Pool – Samo Vidic