Muguruza, finalista del Open de Australia sin ser cabeza de serie con su tenis más demoledor.

La energía del Kilimanjaro y de los masáis y el hecho de trabajar nuevamente con una Conchita Martínez que ingresará en el Salón de la Fama del tenis en julio próximo han hecho que volvamos a ver la mejor versión de Garbiñe Muguruza, esa que se había perdido por el camino en 2018 y, sobre todo, en 2019.

Garbi, que encabezó el ránking WTA en septiembre de 2017 y que actualmente es la número 32, se ha metido en su primera final del Open de Australia con ese juego agresivo y ganador que, decían e insisten ahora, le permitirá marcar una época.

En su partido de ‘semis’ frente a la nº 3 del mundo Simona Halep firmó 39 ‘winners’ y 20/30 puntos en la red para imponerse por 7-6 (10-8), 7-5; cuatro cabezas de serie han caído víctimas de su tenis demoledor desde su debut, mermada por una infección vírica, frente a la ‘qualy’ Shelby Rogers y el sábado Garbiñe buscará su tercer título del Grand Slam tras Roland Garros 2016 y Wimbledon 2017 en su primera finalísima en dos años y medio.


Su rival por la corona ‘aussie’ será Sofia Kenin, nº 15 WTA y 14ª favorita en Melbourne. La estadounidense apeó a Ash Barty (1/1) con un 7-6 (6), 7-5.

El Open de Australia de 2020 es el primer torneo del Grand Slam que Garbiñe, de 26 años, afronta sin ser cabeza de serie desde 2014. Ahora puede emular a Serena Williams, que en 2007 campeonó sin estar entre las favoritas; además, Muguruza es la primera jugadora no cabeza de serie en alcanzar la final desde Justine Henin en 2010.

Volver a trabajar con Conchita, otra clave para ser la ganadora que ya fue en 2016 y 2017.

Estadísticas al margen, caraqueña ha regresado para quedarse. No más desapariciones de los puestos de élite.

Con Conchita, finalista en Australia en su etapa de jugadora en 1998, como entrenadora a tiempo completo tras la experiencia de 2017 a tiempo parcial, con un equipo de trabajo que sabe cómo sacar lo mejor de ella y con esa “experiencia en Tanzania que me ha cambiado la vida” Muguruza ha recuperado la fortaleza mental y la serenidad, y va día a día, paso a paso.


En rueda de prensa ofrecida en Melbourne Garbiñe ha dicho que “ahora no es el momento, porque estamos en pleno torneo, pero algún día explicaré” qué le ha aportado escalar el pico más alto de África y convivir con los masáis tras ese ascenso tan duro, liberador y purificador. ¡Qué bueno que volviste, Garbiñe!

Su singladura en el AO de 2020, al detalle

Primera ronda: elimina a Shelby Rogers (Q), 0-6, 6-1, 6-0
Segunda ronda: bate a Alja Tomljanovic, 6-3, 3-6, 6-3
1/16 de final: derrota a Elina Svitolina (5), 6-1, 6-2
Octavos de final: bate a Kiki Bertens (9), 6-3, 6-3Cuartos de final: apea a Anastasia Pavlyuchenkova (30), 7-5, 6-3
Semifinales: derrota a Simona Halep (3), 7-6 (10-8), 7-5
Final: sábado, contra Sofia Kenin (USA), cabeza de serie nº 14 y nº 15 WTA

Cabe destacar que Arantxa Sánchez Vicario asimismo fue finalista del primer certamen del Grand Slam de la temporada en 1994 y en 1995.

FOTO: CAPTURAS @garbimuguruza / @AustralianOpen

Redacción thechampionsvoice.com