La piloto USA murió durante el intento en que alcanzó los 841,338 km/h. sobre 3 ruedas.

Redacción thechampionsvoice.com

La piloto estadounidense Jessi Combs ha entrado póstumamente en el Libro Guinness como poseedora del récord femenino de velocidad en tierra, logrado el pasado 27 de agosto en el Desierto de Alvord (Oregon) con 841,338 km/h durante un intento en el que perdió la vida.

La deportista, que falleció con 39 años al estrellarse con su ‘North American Eagle’, batió ese día una plusmarca vigente durante más de 8 lustros, meta perseguida desde 2012.

La anterior plusmarca femenina obraba en poder de su compatriota Kitty O’Neill, especialista en doblaje de escenas peligrosas por su parte fallecida en 2018, con 825 km/h firmados en 1976 en idéntico escenario y siempre sobre tres ruedas.

También la mujer más rápida sobre 4 ruedas, tenía decidido dejar a ‘caza’ de plusmarcas.

Se había especulado con que Jessi incluso llegó a alcanzar los 885 km/h con su vehículo propulsado por un motor a reacción y de 52.000 CV, pero previa verificación el Libro Guinness certifica que los citados 841,338 km/h constituyen el récord de velocidad promediada en las carreras en direcciones opuestas preceptivas.

Según fuentes policiales, el accidente de Jessi Combs se debió “a un fallo mecánico” en la rueda delantera, posiblemente al impactar contra un objeto en la pista de arena.

El bólido de la deportista prendió fuego, con la también estrella televisiva ya muerta por los traumatismos craneoencefálicos sufridos en el violento choque.

En 2013 Jessi ya se había convertido en la mujer más rápida sobre 4 ruedas: según las mediciones oficiales, alcanzó, asimismo en Alvord, una velocidad media de récord de 640,5 km/h, con picos de casi 709 km/h.

Su pareja lamenta no haberla retenido ese día de 2019, cuando perdió la vida en el desierto.

Tras el anuncio del Libro Guinness de los Récords, Terry Madden, pareja de Combs, publicó un emotivo mensaje en Instagram: “No hay récord que valga no estando Jessi aquí ya. Pero era algo que realmente quería lograr, por mucho que a mí me cueste retener las lágrimas solo con ver su coche. Estoy muy orgulloso de ella”.


“Aquella mañana al despertarse me dijo ‘venga, vamos a hacer historia’. Pasamos una jornada absolutamente genial”, relata Madden, y revela que “tuvimos una charla de corazón a corazón sobre el intento de récord, el último que ella tenía previsto llevar a cabo”.

“Me destroza saber que si yo le hubiese pedido ‘vámonos’ nos habríamos ido antes de la fatídica prueba de ese día”, recalca, viniendo a decir que en tal caso Jessi posiblemente aún estaría viva.

FOTO: CAPTURAS @thejessicombs