La canadiense, icono del hockey hielo y 6 veces participante en unos Juegos, artífice.

Redacción thechampionsvoice.com

Ya es oficial: los Juegos Olímpicos de Tokio-2020 se han aplazado hasta 2021 por la pandemia del nuevo coronavirus. Así lo ha anunciado este martes Shinzo Abe, primer ministro japonés, tras el acuerdo alcanzado en el marco de una conversación telefónica con el presidente del COI, el alemán Thomas Bach.

Al final, el Comité Olímpico Internacional ha claudicado ante la presión de los atletas, sobre todo, y en especial de una mujer, participante en 6 ediciones de los Juegos, cinco de invierno y una de verano, y ganadora de 4 oros y una plata: hablamos de la canadiense Hayley Wickenheiser, de 41 años, leyenda viva del hockey sobre hielo retirada en 2017 para centrarse en sus estudios de Medicina y desde febrero de 2014 miembro de la Comisión de Atletas del propio COI.

Antes de entrar en materia con Hayley cabe destacar que:

– Abe ha señalado que Tokio-2020 se llevará a cabo en 2021, en fechas que se concretarán a su tiempo pero que como tarde serán en verano próximo
– pese al cambio de año, el evento seguirá llamándose Tokio-2020
– la llama olímpica, que ya ha aterrizado en Japón procedente de Grecia, seguirá en el país
– el recorrido de la misma queda congelado y se readaptará cuando se conozcan las nuevas fechas de los Juegos
– las pruebas de clasificación pendientes de celebración asimismo se reprogramarán
– también se ha aplazado a celebración de los Juegos Paralímpicos (fecha inicialmente previstas, 25 de agosto-6 septiembre)
– no se ha revelado el montante de las pérdidas derivadas de ese cambio de fechas
– tampoco se sabe a cuánto costarán de más los Juegos ni a cuánto ascenderá el gasto extra por temas jurídicos

Tras dos meses viendo el drama del COVID-19 en la UCI, pidió “humanidad” al COI.

Para muchos el aplazamiento de Tokio-2020 llega demasiado tarde y las críticas se ceban en los gestores olímpicos por parecer más pendientes de temas económicos que de la salud de los deportistas.

Pese a que el COVID-19 lleva semanas causando estragos y cobrándose vidas humanas, tanto en febrero como hasta ahora en marzo se aferraba a las fechas previstas (24 julio-9 agosto)

El pasado día 17 Hayley publicó un tuit “porque ya no puedo más”. Como médica practicante llevaba más de dos meses yendo de la UCI de un hospital a la de otro, trabajando con los doctores y enfermeras que trataban a pacientes con COVID-19 y viviendo el drama, la angustia y el sufrimiento en primera línea de fuego.

Hubo enfado inicial, pero al final ‘ganó’ ella: JJ.OO. y Paralímpicos serán en 2021.

En ese ‘tweet’ la primera mujer en marcar un gol en una Liga profesional masculina de su deporte (con el Kirkkonummi Salamat finés, en el que militó en 2003) venía de tildar de irresponsable la actitud del COI de mantenerse en sus trece pese a la catástrofe sanitaria que se estaba produciendo y que, como insistía, ella había visto con sus propios ojos combatido en trincheras.

Hayley pedía “una reacción inmediata por humanidad”.

El Comité Olímpico de su país así lo hizo, anunciando que no enviaría a sus deportistas a Japón; poco después se sumó el de Australia y las Federaciones Internacionales de atletismo y natación, que aportan un tercio de los participantes en los JJ.OO., empezaron a alzar la voz.

Cabe destacar que poco antes ni una sola de las 33 Federaciones Internacionales de los deportes representados en Tokio-2020 había rechistado ante la intransigencia del COI, ni tampoco uno solo de los 206 Comités Olímpicos Nacionales.

El anuncio oficial del ansiado cambio de fechas, este martes; el nombre no variará.

El mensaje de Hayley, que participó en softbol en los Juegos estivales de Sydney-2000 y que practicó el hockey sobre hielo entre 1994 y 2017, no gustó al COI, como explica Der Spiegel, por ser Wickenheiser ‘una de los nuestros’ como integrante de la Comisión de Atletas.

Pero Hayley, madre de Noah, de 19 años, no dio el brazo a torcer; este lunes, Thomas Bach habría intentado convencerla de sus argumentos, sin éxito. Al final, siempre hablando por todos los deportistas olímpicos, ha sido ella la que ha convencido al presidente de que la salud de la Familia Olímpica es lo primero.

Victoria, pues, de los deportistas, que una vez haya remitido la pandemia podrán volver a entrenar con normalidad y competir en unos Juegos en igualdad de condiciones y sin correr riegos. No obstante, se trata de un triunfo que nunca debería haberse producido.

FOTO: PIXABAY / CAPTURAS @hchickwick