La médico alemana cubrió los 4.000 kms. de la carrera ciclista más dura, sin apoyos ni asistencias, en 10 días 2 horas 48’.

Fiona Kolbinger, una investigadora de cáncer alemana de 24 años, ha hecho historia en la Transcontinental Race, considerada como la prueba ciclista más dura del mundo y en la que no hay apoyos ni asistencias: la joven, que por cierto debutaba en una competición de ultra distancia, es la primera mujer en alzarse con la victoria en la icónica carrera, cubriendo los más de 4.000 kms. entre Burgas (Bulgaria) y Brest (Francia) en 10 días 2 horas y 48 minutos.

Fiona cruzó la línea de meta de la séptima edición de la TCR, de carácter amateur, cuando su más inmediato seguidor se hallaba a unos 250 kms., lo que deja constancia de su dominio aplastante. Médico titulada desde hace poco, pedaleó un promedio de 400 kms. diarios, se colocó en cabeza en la jornada 3 y se desmarcó de sus rivales en la cuarta, en la que sumó 474,9 kms. de un tirón, invirtiendo 17 horas 41’ y quemando 5.593 calorías.

Junto a la ciclista residente en Dresde participaron otras 39 mujeres, frente a 225 hombres. Cada corredor o corredora monta su propia ruta, compra su propia comida (en tiendas o supermercados a lo largo de la ruta) y se encarga de las pernoctaciones.

Muchas veces los deportista duermen en la carretera para no perder tiempo: el reloj no se para en la TCR. Tampoco hay paradas planificadas, ni quien eche una mano en caso de pinchazos o caídas.

En función del trayecto elegido, los ciclistas pasaron por 7 países (Austria, Bosnia, Bulgaria, Croacia, Eslovenia, Francia, Kosovo, Serbia y Suiza) o más y estuvieron expuestos a todo tipo de inclemencias meteorológicas, con temperaturas oscilantes entre 4 y 37 grados centígrados.

La Transcontinental Race, que en esta ocasión cruzó Europa de Este a Oeste, solo exige el paso por 4 puntos de control, cada uno con un tramo obligatorio; en 2019 tocaban, por ejemplo, el puerto de Himmelsjoch (2.474 m.), en la frontera de Italia y Austria, y el Col du Galibier (2.645 m.), una de las carreteras pavimentadas más altas de los Alpes franceses. En total se afrontaron unos 40.000 m. de montaña, lo que contribuyó al carácter infernal de la prueba.

“Estoy muy, muy sorprendida por este triunfo. Cuando me presenté a la salida pensé que quizá podría acabar entre las tres primeras mujeres… y ahora pienso que podría haber apretado más. Podría haber dormido menos”, señaló Fiona tras consumar su hazaña.

Era su debut en ultra distancia y su rival más cercano estaba a 250 kms.: en la TCR dormir ‘penaliza’ porque el reloj no se para.

Pese a que sufrió varios reventones en un tramo obligatorio off road, pese a que chocó contra una barrera en Serbia y acabó con el manillar abollado, pese a otros contratiempos Fiona Kolbinger entró en el palmarés de la Transcontinental Race a lo grande.

Su capacidad de sufrimiento y su poder se resistencia al margen, hay otro detalle que describe a esta doctora ciclista: cuando ya iba líder y después de un día agotador en el que había pasado el ‘check point’ 4, se sentó al piano en el Hotel Milan de Le Bourg-d’Oisans (Alpes franceses) y tocó ‘he Lion Sleeps Tonite’ sin quitarse ni el casco ni zapatos ni maillot.

Cabe destacar que Ben Davies acabó segundo en la TCR de 2019, en 10 días 13 horas 10’, seguido de Job Hendrickx (10 días 15 horas 48’), David Schuster (11 horas 3 horas 55’) y Chris Thomas (11 días 9 horas 51’).

FOTO: CAPTURAS @thetranscontinental

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