La final de la Copa alemana masculina entre el Leipzig y el Bayern Múnich se jugó con el balón del Mundial femenino, el Conext 19 de adidas, y con el presidente de la FIFA Gianni Infantino en calidad de espectador VIP en el Olympiastadion de Berlín.

El cambio de pelota, utilizando la de Francia-2019 en vez de la Derbystar habitual en la Bundesliga, obedeció al parecer al deseo de realizar un test de altura de cara a la Copa del Mundo femenina, que arrancará el 7 de junio en París.

Infantino elogió el “espíritu ganador” desplegado por ambos equipos; el conjunto bávaro ganó por 0-3 (Lewandowski, 2; Coman) sellando el ‘doblete’.