Collin Daniel Richards ha confesado nueve meses después de matar a la deportista cántabra y será condenado a cadena perpetua.

Nueve meses después del ataque a navajazos que acabó con la vida de la joven golfista española Celia Barquín en el campo de la Universidad de Iowa State en el que estaba entrenando el principal sospechoso, Collin Daniel Richards, se ha declarado culpable de asesinato en primer grado y será sentenciado a cadena perpetua sin derecho a libertad provisional.

Como explican medios estadounidenses, Richards, de 22 años y un sintecho en septiembre de 2018, confesó la autoría en una vista rutinaria celebrada el viernes en el Condado de Story (Iowa); la sentencia, preceptiva en este tipo de crimen, se conocerá el próximo 23 de agosto.

Collin, que hasta la fecha había mantenido su inocencia, envió una carta manuscrita a la juez del distrito Bethany Curry indicando que deseaba declararse culpable en la citada vista pre-juicio.

El sintecho atacó a ‘la princesa del golf’ a navajazos mientras ella entrenaba en el campo de la Iowa State University.

El cuerpo sin vida de Celia, de 22 años, fue encontrado en el campo de Coldwater Links de Ames (Iowa) con diversas puñaladas en el tronco superior, la cara y el cuello. Campeona femenina de la Big 12 Conference de 2018 y Deportista del Año femenina de Iowa State, la deportista cántabra murió asesinada la mañana del pasado 17 de septiembre, víctima de un crimen atroz que sacudió a toda la comunidad universitaria y dejó destrozada a su familia en Puente San Miguel.

Collin Richards fue detenido por la policía tras el testimonio de otro sintecho del campamento cercano a Coldwater Links. Con antecedentes penales por tráfico de drogas, violencia familiar, robo o episodios de desequilibrio mental, Collin había proclamado que “siento la necesidad de violar y asesinar a una mujer” la víspera de su agresión a Celia Barquín, campeona de Europa amateur en 2018  y estudiante de ingeniería civil en Iowa.

El principal sospechoso, con antecedentes penales pero que había mantenido su inocencia,  reconoció la autoría en una vista rutinaria.

En el momento de la detención, Richards llevaba una mochila manchada de sangre y presentaba arañazos en la cara que casaban con una pelea.

Según el testigo, se presentó en el campamento despeinado y cubierto de sangre, arena y agua; se duchó y se marchó con la ropa ensangrentada metida en la mochila, se entiende que para deshacerse de ella.

Por prometedora, Celia estaba considerada como ‘la princesa del golf’.

FOTO: CAPTURA YOUTUBE

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