La danesa, de 29 años, se retira tras perder en tres sets ante la tunecina Ons Jabeur en el Open de Australia.

Aunque su adiós definitivo será el próximo 18 de mayo, cuando se mida a su gran amiga Serena Williams en partido de exhibición en Copenhague, Caroline Wozniacki ha puesto este viernes fin a su carrera como tenista profesional.

La ex número 1 mundial, de 29 años, anunció en noviembre pasado que el Open de Australia de 2020 sería su último torneo y la derrota en tercera ronda ante la tunecina Ons Jabeur (retengan ese nombre) por 7-5, 3-6, 7-5 ha marcado la parada final tras tres lustros en el circuito.

La danesa, que encabezó el ránking femenino durante 71 semanas y que ganó 30 títulos WTA, dijo que “como no podía ser de otra manera, mi último partido ha ido a los tres sets y ha sido desgastador y acabo con un error con la derecha”.

El futuro de la 71 semanas nº1: esquiar, “salidas de chicas”, luna de miel y la causa de la artritis reumatoide.

“No suelo llorar”, aseguró también mientras apartaba alguna lágrima con la mano y se fundió en un emotivo abrazo con su padre y entrenador Piotr antes de posar en la red junto a éste, su madre Anna, su hermano Patrik y su marido David Lee.


Y ha sido precisamente el ‘ex’ de la NBA quien ha revelado el secreto mejor guardado de ‘Caro’: al ser preguntado qué tiene de sorprendente su esposa, elogia su extraordinaria “forma física y su capacidad para resistir en partidos de larga duración”.

Sin embargo, como apostilló, “lo más grande es que le encantan los dulces. Se come una bolsa entera cada día. Yo siempre le digo que ‘ya me gustaría tener tu tipo y fitness comiendo tantos caramelos’. Es un hábito que solo conoce la gente más cercana a ella”.

David Lee explica que “lo más grande de ‘Caro’ es que se come una bolsa entera de caramelos cada día”.

¿Qué hará ahora la golosa Caroline? Su agenda para el futuro inmediato incluye unas vacaciones de esquí en familia, unas cuantas “salidas de chicas”, su luna miel (pendiente desde la boda en junio pasado) y la lucha contra la artritis reumatoide, que ella misma padece.

En Melbourne, donde conquistó el Open de Australia de 2018, su único torneo del Grand Slam, la despidieron al son de ‘Sweet Caroline’; cracks como Rafa Nadal, Novak Djkovic o Roger Federer, con un vídeo todo respeto y cariño, y compañeras, con mensajes de admiración por esa capacidad de resistencia.

La propia deportista, de raíces polacas, recordaba por su parte que tal seña de identidad tiene su origen en su infancia, cuando ella quería jugar a tenis y ni sus padres ni su hermano tenían ganas de acompañarla…

FOTO: CAPTURAS @davidlee / VÍDEOA AO / Eurosport

Redacción thechampionsvoice.com