La noticia, comunicada por la propia tenista este martes a través de sus redes sociales, ha provocado honda consternación: Carla Suárez, de 31 años, número 71 en el ranking WTA y que planeaba retirarse “pronto” para ser madre, tiene cáncer.

A la carismática Carla, muy querida en todos los ámbitos deportivos y un modelo de solidaridad especialmente con los más afectados por la pandemia de la COVID-19, le han detectado un Linfoma de Hodgkin, una neoplasia que afecta a una parte del sistema inmunitario.

Carla, que tenía previsto despedirse de la alta competición en este 2020 a la postre tan atípico por la emergencia sanitaria, causó baja en Cincinnati por causas médicas, que también han frustrado su participación en el US Open.

No las pudo concretar en su momento al estar pendiente del resultado del chequeo a que se sometió al notar que desde julio el cuerpo no le respondía cuando le exigía en los entrenamientos.

A la postre, el mazazo, aunque, como ella misma recalca, hay motivos para la esperanza: “La detección (de la enfermedad de Hodgkin) es temprana y, al ser de pequeñas dimensiones, su proliferación es curable” explica la ganadora de 6 torneos WTA, que deberá someterse a quimioterapia en los próximos 6 meses.

“Me toca afrontar una realidad complicada. Toca aceptarlo e intentar salir adelante confiando en el consejo médico. Siempre con positivismo ante las adversidades”, recalcaba en el vídeo compartido en Twitter e Instagram desde la cama del hospital, dando muestras de una gran entereza.

El comunicado de Carla Suárez ha dado pie a un auténtico alud de mensajes de cariño y de apoyo: no estará sola en su lucha contra el cáncer y todos confían en que ganará este partido, el más duro de su vida.

Ésta es la nota de prensa de una de las jugadoras españolas más empáticas de siempre:

“Espero que se encuentren bien en un año que está siendo complicado para todos.

Me gustaría dirigirme a ustedes para confirmarles una buena noticia, pero, por el momento, esa es una realidad que todos tendremos que esperar.

Como les comenté en semanas anteriores, llevo un tiempo sin poder completar con normalidad mis entrenamientos en pista y mis rutinas de gimnasio. Al exponerme a la intensidad que exige la preparación deportiva profesional mi cuerpo viene respondiendo con una indisposición general. No he podido completar sesiones de práctica desde el pasado mes de julio.

En los últimos días habrán observado a través de diferentes publicaciones mi ingreso en un centro hospitalario.

Hemos buscado respuestas médicas ante la aparición de estos síntomas. Las diferentes pruebas realizadas me han exigido reposo y me han impedido participar en los dos torneos organizados en Nueva York durante los meses de agosto y septiembre, como era mi ilusión después de tantas semanas fuera de la competición.

Los resultados clínicos me han confirmado la aparición de un linfoma de Hodgkin en mi cuerpo. El equipo médico me indica que la detección es temprana, su proliferación es curable y de pequeñas dimensiones. La reacción va a ser inmediata: vamos a seguir un tratamiento de quimioterapia durante los próximos seis meses.

El único objetivo que tengo en estos momentos es seguir diariamente el consejo médico, quedando cualquier otra realidad en un segundo plano.

Desde este momento les agradezco el buen trato que siempre han tenido hacia mi persona en lo profesional, les pido comprensión en el tratamiento de esta situación y espero poder saludarles lo antes posible.

Aprovecho para confirmarles que formalizaré mi baja en la fase previa del Internazionali BNL d’Italia y en el cuadro principal de Roland Garros, las dos citas que originalmente conformaban mi calendario provisional en la temporada de tierra batida.

Les mando un fuerte abrazo a todos. Espero verles pronto”.

Carla Suarez, un ejemplo de entereza al anunciar que tiene cáncer desde el centro hospitalario en el que se someterá la quimioterapia. FOTO: CAPTURA VÍDEO @carlasuareznava