De la mano de Asun Batista y de Elsa Baquerizo, el balonmano playa, a través de su circuito Arena Handball Tour, y el vóley playa, con su circuito Madison Beach Volley Tour, se unieron en un Instagram Live de la Real Federación Española de Balonmano (RFEBM) con aficionados de ambos deportes impulsados por Iberdrola.

Asun, malagueña de 26 años militante en el Taberna El Panduro AM Team Almería, atesora un palmarés impresionante a nivel de clubes (Copa de España, Arenas 1000, Campeonato de España, Champions Cup y EBT Finals) y con las Guerreras de la Arena (campeona del mundo en 2016).

Además, la ‘reina’ se ha coronado campeona del prestigioso circuito brasileño y atesora numerosas distinciones individuales, entre ellas la de Mejor Pivote del Mundial-2018.

¿Una disciplina olímpica en París-2024?

– “Desde la Federación se está trabajando mucho para que podamos estar (como deporte) en el programa de Juegos Olímpicos de París-2024. Se hizo una exhibición hace un par de años y gustó mucho el balonmano playa, los chicos fueron a Buenos Aires a las Olimpiadas de la Juventud y quedaron campeones. Tuvo un éxito brutal. Ojalá podamos vernos en París”.

Jugaba al fútbol en el patio del colegio

– “Me vio un profesor y me propuso pasarme al balonmano. Al principio no lo vi claro porque era un deporte de mucho contacto, pero luego me encantó. En balonmano playa comencé en 2010 o 2011 y al año siguiente me llamaron de la selección. Eso enderezó mi vida y tuve la ocasión de dedicarme a ello de manera más profesional”.

Ventajas de tener una madre azafata

– “En Brasil el balonmano playa se vive con mucha pasión. Fui a jugar allí porque Bruno, uno de los mejores jugadores del mundo, vino a jugar a España un verano con su mujer, quien me propuso probarlo. Mi madre era azafata y los vuelos me salían tirados de precio, así que pensé ‘¿por qué no?’. Ya he jugado 6 torneos y en cuatro he quedado campeona. Es una experiencia única, el nivel es increíble, aunque allí reclaman un modelo parecido al que tenemos aquí”.


Elsa Baquerizo
por su parte fue olímpica en Londres-2012 junto a Liliana Fernández, una primicia para el vóley playa femenino español, y en Río-2016;  las dos repetirán también en Tokio, cita para la que se sacaron el billete en septiembre de 2019.

Nacida en Nueva York y de 32 años, asimismo es 7 veces campeona de España y forma con Lili el tándem más laureado a escala nacional.

Lo que acarrea el aplazamiento de Tokio

– “Estamos en una situación muy privilegiada en comparación con muchos equipos, es la primera vez que hacen esta clasificación olímpica. Ahora este año de repente te clasificas en septiembre, pero claro, qué lejos te queda. Con la pandemia y este parón, estamos en un sitio muy privilegiado, el problema es cómo planificar la temporada”.

Los sponsors y el escaparate de TV, vitales

– “En nuestro caso, los Juegos Olímpicos fueron un impulso muy grande. Tras ir, nos llamaron para entrevistas, la gente se interesaba por nosotras, etc. Es verdad que el vóley playa sigue siendo un deporte que sale poco por televisión y, como pasa con balonmano, es un deporte muy espectacular que resalta mucho más con un buen escaparate y dándole visibilidad. Es difícil conseguir patrocinadores, pero el impulso que nos dan es vital para nuestro desarrollo”.

Elsa y Asun destacaron en otro orden que “el trabajo de base es indispensable para que el deporte crezca, pero la gente que viene desde abajo tiene mucho nivel y viene dando guerra”.

FOTO: CAPTURAS @RFEBalonmano / @ArenaHandballT / @MadisonBVTour