La gimnasta mexicana ha plantado cara a sus acosadores, pero estos consiguen provocar depresiones o bulimia.

No solo dos iconos de la gimnasia como Simone Biles o Katelyn Ohashi han sufrido bullying en las redes sociales por su peso y su físico, también su paisana USA Gabby Douglas, ganadora de dos oros olímpicos en Londres-2012 y uno en Río-2016, o Alexa Moreno, la mejor gimnasta mexicana de la historia, han sido atacadas por es@s ‘trolls’ que, escondidos tras su ordenador, provocan graves daños psicológicos con sus mofas y frases hirientes: humillan y hacen dudar de sí a grandes deportistas, con medallas en su haber, y hasta consiguen llevarlas hasta la depresión o la bulimia, por citar dos reacciones habituales.

Alexa, de 25 años, fue blanco de agresiones verbales pese a quedar 31ª en los JJ.OO. de Río-2016 por lo que sus detractores vieron (y ven) como kilos de más: la compararon con Peppa Pig, con un cerdo en sí o un tonel; la llamaron obesa, escribieron que no sabían cómo “las cuerdas resisten sus 180 kgs.”. Y eso que Alexa, estudiante de arquitectura, pesa entre solo 43 y 44 kgs., repartidos por su 1,49 de estatura.

Alexa Moreno plantó cara brillando ante los jueces, flexible, fuerte y habilidosa. Fue bronce en salto, su mejor aparato, en el Mundial de Doha-2018 y ahora acaba de sacar billete para Tokio-2020, donde confía en dar que hablar con un diploma olímpico y, por qué no, una posible medalla. La competencia será dura, pero Alexa ya ha ganado la más dura batalla.

 

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Siempre he pensado que siempre se puede ser mejor, de eso se trata la vida. Gracias @espnmx por esta semblanza.

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Simone Biles, Katelyn Ohashi, Semenya o Michelle Carter, también atacadas por “gordas”, “feas” o parecer hombres.

Otras deportistas de elite víctimas de mobbing y bullying:

Simone Biles (22 años, gimnasta): como revela en su autobiografía, su exentrenador dijo de ella que “está demasiado gorda, ¿cómo cree que va a competir así?”. Simone lleva 4 oros olímpicos y 14 oros mundialistas… Después, en 2017, Twitter se cebó con ella cuando hizo su debut como cheerleader profesional, diciendo que “su cuerpo parece una caja de cereales” o “un Kit-Kat”. “Dolió”, ha reconocido Biles.

 

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Gabby Douglas (23 años, gimnasta): los ‘trolls’ se han metido ella por su pelo, acusándola de usar “demasiada gomina” o denunciando (sic) que “tu cola de caballo parece un mazacote”. Gabby frenó las embestidas: “¿Gano medallas de oro y hablan de mi peinado? No me lo puedo creer”, comentó en entrevista con el portal Fashionista.

 

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it’s only a crazy dream until you do it. #justdoit

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Katelyn Ohashi (22 años, gimnasta): sus ‘10’ virales en suelo la han encumbrado, pero detrás de su sonrisa se esconde un ser humano que cayó en la depresión por los ataques recibidos en internet por su físico: que si “foca”, que si “gorrina”, que si “fea”… Ohashi se derrumbó; sin embargo, consiguió superar su angustia y su bulimia y ahora se vuelca con niñas y adolescentes para que éstas no se dejen intimidar por esos ataques tan cobardes como nocivos. Hace poco hizo un ejercicio de liberación posando desnuda para el ESPN ‘Body Issue’.


Leisel Jones (34 años, nadadora): el de la australiana fue uno de los casos más flagrantes: la pusieron en portada del diario Herald Sun, que le preguntaba si se veía en condiciones de ponerse el bañador teniendo sobrepeso. Leisel, multicampeona olímpica y del mundo, se hundió por completo. Como ha explicado, “sobreponerme al hecho de que un periodista me llamara gorda ha sido lo más difícil en toda mi carrera”. Una fuerte depresión y problemas de autoestima llevaron a Jones a retirarse en 2012.


Babett Peter (31 años, futbolista): sufrió una parálisis facial de niña y pese a una operación y años de tratamiento sigue sin poder controlar la parte izquierda de su cara. Como destaca la jugadora alemana fichada por el CD Tacón-futuro Real Madrid femenino, “el fútbol fue mi salvación”. Ella era mejor jugando que los niños que se metían con ella, por lo que el mobbing cesó.

 

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Bereit fürs Finale in Köln am 19.05.18.. #altebekannte#nicetomeetyou#köln#dfbpokalfinale2018#vorfreude

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Un caso flagrante, el de la nadadora Leisel Jones, humillada en portada de un diario y un crack del CD Tacón, en la lista.

Michelle Carter (33 años, lanzamiento de peso): oro olímpico en Río-2016, entre otras conquistas, la estadounidense ha sido atacada durante años por sus 118 kgs. de peso: “Eres un hombre”, “Pareces un hombre” o “No eres una mujer” le han dicho una y otra vez.

Ella contraataca: “Todos los cuerpos se han hecho para hacer algo en concreto, en mi caso para lanzar peso. No puedes empeñarte en promover un solo tipo de cuerpo, siempre ha habido muchos. No todos vienen de fábrica con ‘tableta de chocolate’ o músculos visibles en todos sitios”. Michelle es activista contra estos estereotipos a través de la iniciativa ‘You Throw Girl’ (Tú lanzas, chica’).


Caster Semenya (28 años, atletismo): en el caso de la sudafricana, ‘reina’ de la prueba de los 800 metros, son muchas de sus propias rivales y la IAAF quienes cuestionan su condición de mujer. Semenya es hiperandrógina, es decir, posee un elevado nivel natural de testosterona, lo que desde 2009 se ha visto como una ventaja en la pista. Ella insiste en que “soy una mujer” y se niega a “pincharme” para equilibrar su cuadro hormonal.

 

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The hate you give do not scare me at all.

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Amanda Bingson (29 años, lanzadora de martillo): una lluvia de críticas cayó sobre la estadounidense en 2015, cuando posó desnuda para el Magazine de la ESPN ‘Cuerpos que queremos’. “Es una vergüenza que te muestres así, deberías tapar” una anatomía como la suya, con casi 100 kgs. repartidos por 1,75 m. de estatura. A Amanda le hicieron daño, pero no consiguieron que se desmoronara.


Renée Hector (24 años, futbolista): es la primera víctima oficial de racismo en el fútbol femenino inglés. Ahora jugadora del Charlton Athletic, cuando militaba en el Tottenham denunció que una rival le había dedicado sonidos imitando a un mono. Al hilo, cuenta de Twitter fue inundada con el envío masivo de insultos xenófobos y también centrados en su peso: “Me sentía asqueada al verme en el espejo”, recuerda. Ella sí se hundió por completo y le costó salir de la depresión.

 

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Delighted to announce I have signed for @cafcwomen. Let’s get cracking! 🙌🏽⚽️

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