El vídeo compartido por la futbolista USA, que será madre de una niña en abril, ha reabierto el debate.

¿Es bueno, seguro y recomendable que una deportista de elite entrene estando embarazada, o es temerario y una irresponsabilidad? La pregunta ha resurgido con la publicación de un vídeo por parte de Alex Morgan, que espera una niña para abril, en el que aparece ejercitándose encinta.

Las imágenes muestran a la futbolista, de 30 años y finalista del FIFA The Best y el Balón de Oro femenino de 2019, en plena sesión de disparos en el quinto/sexto mes de gestación; la grabación se ha viralizado, con casi 2,9 millones de visualizaciones en 3 días, y ha reabierto un debate ya generado en su día por otra jugadora de las Orlando Pride.

 

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She’s still got it

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En marzo de 2019 Sydney Leroux, nacida en Canadá de padre USA e internacional por Estados Unidos, compartió unas fotografías de su participación en un entrenamiento de pretemporada con su equipo camino del sexo mes de embarazo.

Sydney Leroux fue criticada por ejercitarse encinta con Orlando y por volver a jugar 3 meses tras el parto.

La delantera, que dio luz a su hija Roux en junio, que regresó a los entrenamientos en julio y que jugó su primer partido tras dar a luz en septiembre pasado, fue criticada desde varios frentes por no descansar ni con “5,5 meses” de gestación, ni después de ser madre por segunda vez.

 

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I didn’t think I’d be starting off preseason 5.5 months pregnant but here we are. 😂

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Casada con el también futbolista Dom Dwyer, Sydney rebatió los ataques, recalcando que “no he puesto en peligro” a Roux “en ningún momento. No he participado en las actividades de contacto físico o chuts de por medio ni en las carreras de alta intensidad”.

“No soy una mala madre”, insistió también Sydney, medalla de oro olímpica en Londres-2012 y mundialista en Canadá-2015 y que tuvo un aborto en verano de 2018, “pensamos que cuando tenemos hijos no podemos seguir con nuestros sueños, nuestras aspiraciones y nuestras esperanzas. Creo que es realmente ver que la vida no se para y que es posible tener una familia y una carrera y conciliarlas”.

Alex quiere seguir ahora el mismo camino; la sesión de trabajo del vídeo es bajo techo, en el COPA Training Center de Walnut Creek, y la carismática jugadora ensaya su puntería con disparos a portería, sin intervención ajena y sin riesgo de que algún rebote pueda impactar en su barriga.

La atleta malagueña María Luisa Baena tomó parte un proyecto piloto para demostrar que no hay problema.

Morgan quiere estar en Tokio-2020, para cuyo torneo de fútbol (22 julio-8 agosto) EE.UU. está clasificada. El nuevo seleccionador Vlatko Andonovski la apoya y cuenta con ella, siempre que no surjan complicaciones.

Sydney, a la que la propia Alex siempre ha arropado, disputó su primer encuentro 3 meses después del alumbramiento y las cuentas en el caso de Morgan son las mismas de cara a la cita olímpica. La actividad física ha formado parte de sus vidas desde pequeñas, por lo que en un principio no hay nada que objetar.

Diversos estudios recomiendan que las mujeres embarazadas en general y las deportistas de alta competición en especial se ejerciten durante el período de gestación, eso sí SIEMPRE BAJO SUPERVISIÓN y con asesoramiento profesional.

El ejercicio físico es, siempre según ginecólogos y científicos, compatible con el embarazo; es más, permite alargar la vida deportiva de las atletas siempre que sigan unas pautas adecuadas y se abstengan de la práctica de actividades como buceo, esquí, equitación o ciclismo en ruta, entre otras.

Cada vez hay más ejemplos de mamás deportistas de elite que regresan con fuerza y, como destaca la atleta malagueña María Luisa Baena, “es importante reducir el volumen y la intensidad de los entrenamientos y escuchar más que nunca lo que te dice tu cuerpo”.

María Luisa, que sigue tomando parte en pruebas de velocidad y relevos en categoría Máster, publicó en 2016 el libro ‘Correr embarazada. Una carrera de nueve meses’, editado por Desnivel y en el que recoge sus vivencias en un proyecto piloto para demostrar precisamente eso, que la mujer puede seguir realizando ejercicio estando encinta.

“No soy una mala madre”, dice Sydney y María Luisa recalca en su libro la necesidad de pautas y supervisión.

De 38 años, licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, profesora de Educación Física y representante del Club Nerja desde niña, María Luis Baena Reyes tomó parte en el estudio dirigido por Ángel Gutiérrez Sainz, doctor y profesor de la facultad de Medicina de Granada; Olga Ocón, ginecóloga, y Rafa Martín, su marido amén de atleta y entrenador de atletismo.

El libro recoge sus vivencias, reflexiones y consejos, que no ha parado de dar. Muchas deportistas contactan con ella “buscando criterios a seguir para no frenar su carrera de golpe”, ha explicado; además, destaca la mejoría de la “capacidad aeróbica” a medida que se acerca el parto y recalca que feto y bebé están “bien en todo momento”, hablando con conocimiento de causa.

FOTO: CAPTURAS @alexmorgan / @ORLPride / @editodesnivel