La edición limitada de mascarillas de protección contra la COVID-19 diseñadas por Naomi Osaka y su hermana Mari se ha agotado en 5 días y, por demanda popular, la tenista japonesa ya está trabajando en una nueva colección, siempre a beneficio de UNICEF.

Naomi, de 22 años, y Mari, de 24, decidieron dar un toque especial a las mascarillas habitualmente blancas y crearon las denominadas ‘Panda Masks’, un modelo solidario con grandes ojos inspirados en los dibujos animados que tanto gustan a ambas.

Las ‘Panda Masks’ se venden exclusivamente a través de la web oficial de la ganadora de US Open de 2018 y Open de Australia de 2019 y solo en Japón, con toda la recaudación destinada a las acciones de lucha contra el nuevo coronavirus emprendidas por el comité nipón de UNICEF en ayuda de niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad.

Las mascarillas de Naomi, una apasionada de la moda y según Forbes la deportista femenina con mayores ingresos entre junio de 2019 y junio de 2020, tienen tres capas con recubrimiento 3XDry BIO y pueden lavarse hasta 50 veces. Su precio, 1.000 yen (unos 8 euros).

Ahora las hermanas Osaka diseñarán una nueva remesa, también con fines humanitarios y que se venderá a escala internacional.

Naomi, un referente por su empatía y compromiso y que está entrenando en Los Angeles de cara a la reanudación del circuito WTA, ocupa el puesto 10 en el ranking femenino congelado desde marzo y que sufrirá ajustes en su sistema de cómputo de puntos a raíz de la emergencia sanitaria.

Hija de madre japonesa y padre haitiano, Naomi Osaka se ha sumado al movimiento #BlackLivesMatter y denunciado el racismo sistemático contra personas afroamericanas y de color en Estados Unidos, donde ella tiene fijada su residencia principal.

Mari también es tenista profesional; es la número 326 del mundo.

FOTO: CAPTURAS @naomiosaka / naomiosaka.com